nueva modalidad de robo con escopolamina en Guayas

Delincuencia disfrazada de fe: una nueva amenaza en las calles de Guayas

En la provincia del Guayas, especialmente en zonas como Samborondón, Daule y sectores céntricos de Guayaquil, se ha reportado una preocupante modalidad de robo que involucra el uso de escopolamina, una sustancia altamente peligrosa, comúnmente conocida como «burundanga».

La nueva estrategia de los delincuentes consiste en simular actos religiosos o espirituales, abordando a personas con frases como “¿Puedo orar por usted?”. A simple vista, parece una muestra de empatía y solidaridad, pero esconde un intento de sedación para robo o abuso.

¿Cómo operan estos falsos devotos en Guayas?

Los atacantes, usualmente jóvenes y bien vestidos, se acercan con una Biblia, folletos religiosos o incluso una cruz en la mano, aparentando ser parte de alguna comunidad espiritual. Con una actitud serena y voz amable, se ofrecen a realizar una oración por su bienestar, apelando a la espiritualidad o a situaciones de crisis social.

Durante esta interacción, aprovechan el contacto cercano para aplicar escopolamina ya sea a través de papel, pañuelos impregnados, gel en las manos o incluso aerosoles de contacto rápido.

Una vez inhalada o absorbida por la piel, la víctima entra en un estado de desorientación y obediencia absoluta, lo que permite a los atacantes manipularla, obtener sus pertenencias e incluso acceder a sus cuentas bancarias sin que la persona se resista o recuerde el suceso posteriormente.

Efectos inmediatos de la escopolamina en el cuerpo humano

La escopolamina es un alcaloide tropánico que interfiere con el sistema nervioso central, provocando una serie de síntomas severos. Entre los efectos más comunes se encuentran:

  • Confusión mental severa
  • Pérdida de la memoria reciente
  • Desorientación espacio-temporal
  • Alucinaciones auditivas o visuales
  • Somnolencia intensa y pérdida de conciencia
  • Falta de voluntad o criterio propio

Dependiendo de la dosis y la vía de administración, los efectos pueden durar entre 12 y 48 horas, dejando a la víctima inconsciente del delito que ha sufrido.

Testimonios reales desde Samborondón y otros sectores

Uno de los testimonios que ha circulado por redes sociales proviene de Gino Freire, quien relató su experiencia en Samborondón. “Una joven de unos 20 años se me acercó apenas bajé del auto, me pidió hacer una oración. Rechacé la propuesta, pero más tarde escuché un audio donde otra persona fue drogada de esa forma”.

Casos como estos han sido también registrados en zonas comerciales, paradas de buses y estacionamientos, por lo que la ciudadanía debe mantenerse en máxima alerta.

¿Qué hacer si sospecha que alguien ha sido drogado?

Si observa a una persona que:

  • Permanece tendida en el piso
  • No responde estímulos
  • Parece estar desorientada o balbucea sin sentido
  • Está acompañada por personas sospechosas que intentan llevársela

Llame de inmediato al 911 y evite acercarse demasiado si no está seguro del entorno. La intervención rápida puede evitar consecuencias trágicas.

El Ministerio de Salud Pública de Ecuador ha emitido recomendaciones puntuales ante el incremento de estos casos, solicitando a la población mantener distancia prudente ante extraños que se acerquen con intenciones “altruistas” o espirituales.

¿Por qué Guayas es un foco para esta modalidad de crimen?

Guayas, siendo una de las provincias más pobladas y de mayor movimiento comercial del país, se convierte en un blanco atractivo para grupos delictivos organizados. Zonas como:

  • La Alborada
  • Urdesa
  • Samborondón
  • El centro de Guayaquil

Son frecuentemente utilizadas por estos delincuentes que mezclan espiritualidad con crimen, sabiendo que muchas personas se sienten emocionalmente vulnerables ante propuestas religiosas.

Consejos de prevención ante posibles ataques con escopolamina

  • No permita contacto físico con desconocidos, aunque parezcan inofensivos.
  • Evite oler papeles, flores, pañuelos o recibir objetos que le ofrezcan en la calle.
  • Si alguien se acerca con intenciones religiosas, rechace la oferta de forma firme y continúe su camino.
  • Mantenga sus ventanas del vehículo cerradas, especialmente si está detenido en semáforos o estacionado.
  • Evite conversaciones prolongadas con desconocidos que se acerquen de forma sospechosa o insistan en “ayudarle”.

Acciones legales y comunitarias para combatir esta amenaza

Las autoridades locales han comenzado operativos en puntos críticos, pero se requiere la colaboración ciudadana para identificar modos operandi, patrones de comportamiento y ubicación de estos criminales. Las redes vecinales, los comités barriales y la colaboración con la Policía Nacional son claves.

Además, es esencial denunciar cualquier intento de contacto sospechoso y compartir la información en canales oficiales y verificados, para evitar pánico innecesario pero fomentar la prevención.

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