El gobierno de Estados Unidos anunció una recompensa de hasta 10 millones de dólares para quienes proporcionen información sobre varios líderes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), una de las fuerzas militares más influyentes de Irán. La medida forma parte de una estrategia de presión internacional en medio del aumento de tensiones y operaciones militares en Oriente Medio.
El anuncio fue realizado por el Departamento de Estado de Estados Unidos a través de su programa Rewards for Justice Program, una iniciativa destinada a ofrecer recompensas económicas por información que permita identificar o capturar a individuos vinculados con actividades consideradas terroristas por Washington.
Según la información publicada en la página oficial del programa, la recompensa busca obtener datos sobre líderes clave del CGRI y sus distintas ramas, las cuales, según el gobierno estadounidense, participan en la planificación y ejecución de operaciones militares y acciones violentas en diferentes regiones del mundo.
Estados Unidos recuerda que el 15 de abril de 2019 designó oficialmente al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica como Organización Terrorista Extranjera, una decisión que marcó un precedente histórico, ya que fue la primera vez que Washington incluyó a una institución militar de otro país dentro de esa lista.
Las autoridades estadounidenses sostienen que el CGRI ha estado involucrado en ataques contra ciudadanos e instalaciones de Estados Unidos, así como en operaciones indirectas a través de grupos aliados en distintos países. Desde su creación en 1979, tras la revolución islámica iraní, este organismo militar ha adquirido una influencia significativa en la política exterior y en la estructura de poder de Irán.
Entre los nombres que aparecen en la lista de líderes por los cuales se ofrece información se encuentra Mojtaba Jameneí, considerado el nuevo líder supremo iraní e hijo del fallecido líder religioso Alí Jameneí, quien gobernó Irán durante casi cuatro décadas. La situación en torno a Mojtaba Jameneí ha generado especulación en las últimas semanas luego de informes sobre posibles heridas sufridas durante recientes ataques en Teherán.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, declaró que el nuevo líder iraní habría resultado herido y posiblemente desfigurado. Sin embargo, desde el gobierno iraní se rechazaron estas afirmaciones.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, aseguró en una entrevista televisiva que no existe ningún problema con la salud del nuevo líder supremo y que continúa ejerciendo sus funciones conforme a la Constitución iraní.
En la lista difundida por el programa estadounidense también aparecen otros altos funcionarios iraníes, entre ellos Ali Larijani, jefe del Consejo de Seguridad Nacional del país, y Ali Asghar Hejazi, exjefe de gabinete del ayatolá Alí Jameneí. Según Washington, ambos forman parte de la estructura estratégica que dirige las operaciones del CGRI dentro y fuera de Irán.

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