La Terminal Terrestre de Guayaquil implementa un nuevo esquema de seguridad tras los incidentes registrados con guardias privados que operaban en el lugar. La medida, anunciada por Álex Anchundia, gerente de Segura EP, responde al compromiso municipal de garantizar un entorno seguro y controlar de manera más eficiente las actividades internas de una de las infraestructuras más concurridas de la ciudad.
Reorganización inmediata del personal de seguridad
Luego de que se difundieran agresiones cometidas por guardias de la empresa contratada previamente contra equipos periodísticos, el alcalde Aquiles Alvarez ordenó la terminación unilateral del contrato, obligando a una respuesta rápida y coordinada. Según Anchundia, los guardias involucrados incumplieron instrucciones oficiales al salir de su área de trabajo, lo que agravó la situación y aceleró la intervención municipal.
Frente a ello, Segura EP activó un plan de transición que ya contempla la presencia de agentes propios y guardias de otras compañías que actualmente resguardan bienes municipales. Este contingente tomará control de 86 puntos distribuidos en toda la terminal, puntos que anteriormente eran cubiertos por aproximadamente 300 servidores bajo turnos de 12 y 24 horas.
Prioridades del nuevo modelo de vigilancia
Anchundia detalló que la misión de los guardias será proteger los bienes públicos, mantener el control interno del espacio y actuar de manera profesional ante situaciones de riesgo o conflicto. La instrucción para el nuevo personal es clara: actuar bajo normativas de respeto, control de conflictos y manejo adecuado de usuarios, aspectos que serán obligatorios en el próximo proceso de contratación.
El funcionario enfatizó que Segura EP y el Municipio ya habían buscado mejorar los estándares a través de una subasta electrónica con requisitos más estrictos, como certificaciones de capacitación y protocolos de actuación. Sin embargo, el Sercop declaró desierto el proceso en junio de 2025, argumentando que los parámetros eran “restrictivos”. Por ello, la contratación deberá seguir realizándose mediante el catálogo electrónico hasta nuevo aviso.
Avances hacia un nuevo contrato de seguridad
Segura EP prevé que entre siete y diez días se active un nuevo proceso de adjudicación para el año 2026, esta vez con énfasis en garantizar que la empresa seleccionada pueda cumplir estándares profesionales, evitar abusos y responder efectivamente a escenarios de alta afluencia. Anchundia indicó que este caso debe servir como precedente para exigir un nivel más alto en las contrataciones públicas de seguridad.
Además, la institución trabaja en la identificación de los agresores mediante sistemas de videovigilancia. Segura EP se sumará a las denuncias de las víctimas para asegurar que los responsables enfrenten las sanciones correspondientes. El gerente reiteró que los guardias involucrados no eran funcionarios municipales, sino empleados privados contratados mediante Sercop.

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