Una emergencia creciente: Salitre bajo el agua
El cantón Salitre, ubicado en la provincia del Guayas, enfrenta uno de los episodios más críticos de su historia reciente. Desde las primeras horas del martes 22 de abril, intensas lluvias han provocado el desbordamiento del río Vinces, lo que ha generado inundaciones generalizadas en varias zonas urbanas y rurales del cantón.
Más de quince calles en el norte, centro y sur de Salitre permanecen anegadas, afectando directamente a centenares de familias, decenas de comercios, instituciones públicas y provocando la interrupción del tránsito vehicular y peatonal.
El impacto devastador del desbordamiento del río Vinces
La crecida del río Vinces no solo ha cubierto las vías de la ciudad, sino que ha ingresado a viviendas, locales comerciales y centros educativos, provocando daños estructurales, pérdidas materiales y una crisis de salubridad por el estancamiento del agua contaminada.
Los sectores más afectados incluyen:
- Barrio Bolívar
- Calle García Moreno
- Calle General Enríquez Gallo
- Zona céntrica del Mercado Municipal
- Cooperativa 6 de Marzo
Los comerciantes han tenido que cerrar sus negocios temporalmente, mientras que varios hogares han sido evacuados por prevención. Muchos residentes han optado por refugiarse en casas de familiares en zonas altas, o improvisar barricadas de sacos de arena para frenar el avance del agua.
Parroquia Junquillal: 80% de su población bajo el agua
La situación es aún más grave en la parroquia Junquillal, donde el 80% de la población se encuentra afectada por el desbordamiento del río Pula, otro afluente que ha rebasado sus límites debido al exceso de precipitaciones.
Casas, escuelas, centros de salud y áreas agrícolas han sido completamente cubiertas por el agua. Las zonas rurales, donde muchas familias dependen de la ganadería y la agricultura, han visto perder sus cultivos y animales debido al desastre. Las vías de acceso están completamente bloqueadas, lo que dificulta la llegada de ayuda humanitaria.
El Laurel en Daule también afectada
La emergencia no se limita solo a Salitre. La parroquia El Laurel, perteneciente al cantón Daule, también ha sido alcanzada por las aguas desbordadas. Allí, cientos de hectáreas de cultivos han sido destruidas, comprometiendo la producción agrícola local y generando alarma entre los productores de la zona.
Declaratoria de emergencia y acciones municipales
Frente a este panorama crítico, el alcalde de Salitre, Milton Moreno Pérez, ha declarado al cantón en estado de emergencia, solicitando el apoyo inmediato del Gobierno Nacional y de organismos internacionales para asistir a la población afectada.
Las acciones inmediatas implementadas incluyen:
- Activación del COE Cantonal
- Coordinación con el Cuerpo de Bomberos para rescates y evacuaciones
- Despliegue de motobombas para intentar drenar el agua
- Habilitación de albergues temporales en zonas no inundadas
- Solicitud urgente de insumos: agua potable, kits de alimentos, colchones y medicina
Sin embargo, los habitantes denuncian que la respuesta ha sido lenta, y que muchas familias siguen aisladas sin electricidad ni acceso a servicios básicos.
Causas de la inundación: falta de mantenimiento y cambio climático
Los expertos en gestión de riesgos señalan que las inundaciones no son solo consecuencia de lluvias extremas, sino también de la falta de dragado en el cauce del río Vinces, el colapso del sistema de alcantarillado pluvial, y la ausencia de un plan integral de manejo de cuencas.
Además, el cambio climático ha intensificado los eventos meteorológicos extremos, aumentando la frecuencia y la fuerza de las precipitaciones, especialmente en la región litoral del Ecuador.
Consecuencias a corto y largo plazo
Las secuelas de este evento serán profundas y duraderas. A corto plazo:
- Pérdidas económicas significativas para pequeños negocios y agricultores
- Riesgo sanitario por proliferación de mosquitos y enfermedades hídricas
- Interrupción del ciclo escolar en escuelas afectadas
- Desplazamiento de familias enteras que han perdido sus viviendas
A largo plazo, la recuperación demandará inversión estatal, reformas en infraestructura hídrica, y un cambio estructural en la planificación urbana del cantón.
La voz de los habitantes: angustia y resistencia
«El agua nos llegó hasta la cintura en cuestión de minutos», relata María Quimi, una madre de familia del barrio Las Américas. «Perdimos los colchones, la cocina, los útiles escolares de mis hijos… ahora estamos durmiendo en el piso de la iglesia del barrio».
Muchos pobladores han optado por organizarse comunitariamente, creando grupos de apoyo mutuo para distribuir víveres, ofrecer alojamiento y cuidar de los más vulnerables.
El desbordamiento del río #Pula ha provocado severas inundaciones en sectores de #Salitre y #Palestina, afectando viviendas y obligando a la evacuación de familias.
— Radio Forever (@925forever) April 23, 2025
En el recinto San Anta, el agua llegó por encima de la cintura y aún se mantenía en las calles este martes. En… pic.twitter.com/GKrp8PzfyO

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