Minería ilegal han sido intervenidas por las Fuerzas Armadas

Intervención militar contundente en los frentes mineros ilegales de la Amazonía ecuatoriana

Las Fuerzas Armadas del Ecuador, en coordinación con la Agencia de Regulación y Control de Recursos No Renovables (Arcom), han ejecutado una serie de operaciones militares en las provincias amazónicas de Orellana y Sucumbíos para neutralizar actividades de minería ilegal a cielo abierto. Los frentes intervenidos, identificados como Alto Punino, Gonzalo Pizarro y Cascales, eran zonas dominadas por grupos armados ilegales y redes de minería clandestina que operaban al margen de la ley, generando un alto impacto ambiental y riesgos de seguridad.

Destrucción de infraestructura clandestina y maquinaria pesada

Durante estas operaciones, el Ejército ecuatoriano, bajo el mando del general Edwin Cañizares, comandante de la IV División del Ejército, logró destruir al menos 15 maquinarias pesadas, entre ellas excavadoras, retroexcavadoras, clasificadoras y sistemas de bombeo que se encontraban camufladas en zonas densamente selváticas. Estas máquinas eran utilizadas para extraer ilegalmente oro, alterando ecosistemas frágiles y contaminando fuentes hídricas con mercurio y otros químicos nocivos.

Asimismo, se demolieron 16 estructuras tipo vivienda, las cuales no cumplían con ningún tipo de norma legal. Estas construcciones funcionaban como centros logísticos clandestinos, donde se almacenaban combustibles, armas, municiones, víveres y explosivos artesanales. La destrucción de estas instalaciones representa un golpe estratégico contra las redes logísticas de los grupos que controlan la minería ilegal.

Neutralización de artefactos explosivos y trampas mortales

Uno de los hallazgos más alarmantes fue la presencia de artefactos explosivos improvisados, conocidos como ‘quiebra pata’, diseñados para mutilar o matar a quien los active. Estos explosivos, enterrados en zonas de tránsito, representaban una amenaza directa tanto para los militares como para la población civil.

La desactivación de estas trampas es un componente clave dentro de las estrategias de seguridad militar, ya que evidencia la presencia de grupos armados irregulares con entrenamiento táctico y acceso a material de guerra. Las unidades especializadas en explosivos trabajaron meticulosamente para neutralizar estas amenazas sin causar daños colaterales.

Grave ataque en la Brigada de Selva 19 Napo

El conflicto por el control de estas zonas mineras ha escalado peligrosamente. El pasado 13 de mayo, once soldados ecuatorianos fueron emboscados y asesinados mientras participaban en una operación en la zona, en un hecho atribuido al grupo armado irregular conocido como Comandos de Frontera. Este grupo, con vínculos con el crimen organizado y redes transnacionales, busca controlar territorios estratégicos para actividades ilícitas, incluyendo el narcotráfico y la minería ilegal.

Este trágico incidente ha reforzado la determinación de las autoridades para continuar con las operaciones de erradicación de la minería ilegal y desarticulación de grupos armados que actúan en la Amazonía ecuatoriana.

Nuevas operaciones en sectores críticos de Sucumbíos

El pasado miércoles, unidades militares incursionaron en La Barquilla, ubicada en el cantón Lumbaquí, donde se encontraron fuertes indicios de presencia de miembros de los Comandos de Frontera. En el sitio se decomisó un arsenal significativo, que incluía:

  • 173 municiones calibre 5.56 mm
  • Tres alimentadoras M16
  • Dos fusiles R15
  • Un revólver calibre .38
  • Una pistola 9 mm
  • Alimentadoras adicionales
  • Cargadores de radios portátiles
  • Equipos de comunicación
  • Chalecos tácticos
  • Mochilas militares
  • Brazaletes con insignias CDF-EB
  • Tres minas artesanales
  • Una mina de uso militar
  • Cinco iniciadores de explosivos

El hallazgo de este material confirma la existencia de una estructura armada organizada con capacidad de combate y abastecimiento continuo. Este tipo de arsenales representa un riesgo latente para las fuerzas del orden y comunidades cercanas.

Resultados de una operación simultánea en Biguno

De forma paralela, en el sector de Biguno, otra unidad militar encontró una vivienda de madera que funcionaba como taller improvisado para el mantenimiento de maquinaria pesada. Se incautaron bandas de motor y diversos accesorios de maquinaria, lo que refuerza la hipótesis de que la zona operaba como un centro técnico al servicio de los mineros ilegales.

La inteligencia militar ha determinado que estos espacios funcionan como nodos logísticos de gran valor para las organizaciones criminales, permitiendo el funcionamiento ininterrumpido de las operaciones extractivas ilegales. daños colaterales.

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