Operativo contra la extorsión en Santa Rosa
En medio del estado de excepción en Ecuador, la Policía ejecutó un operativo que permitió desarticular una red de extorsionadores que operaba en la provincia de El Oro. El caso se originó en el cantón Santa Rosa, donde una comerciante denunció haber recibido amenazas constantes.
Según la investigación, los antisociales exigían el pago de $2.000 a cambio de no atentar contra su vida ni la de su familia. Las intimidaciones se realizaban mediante llamadas telefónicas y mensajes, generando presión psicológica sobre la víctima.
Intervención de unidades especializadas
Tras la denuncia, la Unidad Antisecuestro y Extorsión (UNASE) activó un proceso investigativo en coordinación con el Grupo de Operaciones Especiales y la Dirección de Inteligencia. Estas unidades lograron identificar a los sospechosos y ubicar su accionar en distintas provincias.
Las primeras acciones permitieron determinar que la red tenía una estructura organizada, con miembros operando tanto en libertad como desde un centro penitenciario.
Capturas en El Oro, Guayas y en la cárcel
Como resultado de los operativos, se logró la captura de dos mujeres, de 31 y 33 años, en las provincias de El Oro y Guayas. Paralelamente, otros dos implicados fueron aprehendidos dentro de la Penitenciaría del Litoral.
Estos sujetos, de 22 y 42 años, coordinaban las extorsiones desde el interior del centro carcelario, utilizando dispositivos móviles para comunicarse con sus cómplices y con la víctima.
Evidencias e indicios del delito
Durante las intervenciones, los agentes incautaron teléfonos celulares y comprobantes bancarios, elementos clave para sustentar el proceso judicial. Estos indicios permitirán establecer la participación de cada uno de los detenidos y reconstruir el mecanismo de operación de la red.
Además, las autoridades no descartan que existan más víctimas vinculadas a este grupo delictivo, debido a la información encontrada en los dispositivos.
Antecedentes de los implicados
De los cuatro aprehendidos, tres registran antecedentes penales por delitos como secuestro extorsivo, robo, tenencia de armas y receptación. Este historial evidencia que se trata de individuos con experiencia en actividades ilícitas.
Extorsión: un delito en aumento
Este caso refleja el crecimiento de la extorsión en Ecuador, especialmente en sectores comerciales. Las bandas criminales aprovechan el miedo para exigir dinero de manera ilegal, muchas veces operando desde centros penitenciarios.
Las autoridades reiteran el llamado a la ciudadanía a denunciar cualquier intento de extorsión y evitar realizar pagos, ya que esto fortalece la acción policial y permite desarticular estas estructuras criminales.

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