El asesinato de Mónica Páez Hinojosa, ocurrido el 16 de marzo de 2025, ha conmocionado a la ciudadanía de Quito y ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de las personas mayores frente a la violencia familiar y la codicia económica. Mónica Páez, una mujer de 70 años reconocida por su participación en actividades religiosas, fue asesinada mientras se dirigía a un encuentro religioso en el norte de Quito, específicamente en el circuito de El Bosque, en la intersección de las calles Vasco de Contreras y Pedregal.
Detalles del crimen y hallazgos iniciales
Según los reportes oficiales del ECU911, los agentes de la Policía llegaron al lugar inmediatamente después de recibir la alerta de un incidente violento. Al llegar, encontraron el cuerpo de Mónica Páez dentro de su vehículo. En el sitio se levantaron cinco vainas percutidas, mientras que la víctima presentaba cuatro heridas de entrada y salida, lo que confirma que el ataque fue planificado y ejecutado con intención de asesinarla de manera inmediata.
La violencia del acto indica que no se trató de un crimen al azar, sino de un asesinato premeditado, cuidadosamente coordinado para asegurar la muerte de la víctima y facilitar la posterior obtención de beneficios económicos a través de pólizas de seguros.
Participación de familiares cercanos
El avance de las investigaciones ha revelado que personas cercanas a Mónica Páez, incluyendo un hijo privado de libertad y dos nietos, habrían sido los principales instigadores del crimen. Iván Naranjo, de la Dirección de Muertes Violentas de la Zona 9 de Policía, aseguró que estos familiares no pertenecen a ninguna organización criminal, pero que, a pesar de ello, habrían contratado a una estructura delictiva externa para llevar a cabo el asesinato.
Este hallazgo refleja un patrón de criminalidad que se da en el ámbito familiar, donde la codicia y la búsqueda de beneficios económicos pueden superar los lazos de sangre. La Policía investiga si los beneficiarios de las pólizas de seguro habrían influido directamente en la planificación y ejecución del crimen.
Cronología detallada del día del crimen
- Mañana del 16 de marzo de 2025: Mónica Páez se dispone a salir de su residencia para asistir a un encuentro religioso.
- Traslado hacia El Bosque: Durante su trayecto, fue interceptada por los agresores en la intersección de Vasco de Contreras y Pedregal.
- Ataque armado: Los agresores dispararon en múltiples ocasiones, causando cuatro heridas letales en la víctima.
- Aviso al ECU911: Testigos oculares alertaron a las autoridades de la presencia de un vehículo con una persona herida dentro.
- Llegada policial: Los agentes confirmaron el fallecimiento de Mónica Páez y levantaron cinco vainas percutidas como evidencia.
Perfil de los sospechosos y modus operandi
Las autoridades han indicado que los involucrados en la planificación del crimen carecen de antecedentes vinculados a organizaciones criminales, lo que sugiere que el asesinato fue contratado externamente, posiblemente a través de una estructura delictiva especializada en homicidios por encargo. Esto refuerza la teoría de que el móvil principal fue económico, centrado en las pólizas de seguro que la víctima poseía.
Los nietos y el hijo de la víctima serían los beneficiarios directos de estas pólizas, lo que constituye un elemento clave para entender la motivación del asesinato. La Policía continúa recopilando información sobre comunicaciones, movimientos financieros y posibles cómplices que hayan participado en la ejecución del plan.
Implicaciones legales y judiciales
El caso ha sido remitido a la Fiscalía, que ya evalúa las pruebas recopiladas por la Policía Nacional. Se prevé que los cargos incluirán asesinato premeditado y conspiración, así como la participación de terceros en la ejecución del crimen. El proceso legal se enfrenta al reto de demostrar la vinculación directa de los familiares en la contratación del asesinato, una tarea que requiere un análisis exhaustivo de pruebas forenses, testimonios y registros financieros.
Reacción de la comunidad y medidas de seguridad
El asesinato de Mónica Páez ha generado indignación y preocupación en la comunidad del norte de Quito, especialmente entre los adultos mayores. Diversas organizaciones locales han solicitado mayor protección y vigilancia en zonas residenciales, así como campañas de sensibilización sobre la prevención de delitos por motivos económicos dentro del ámbito familiar.
La Policía, por su parte, ha intensificado los patrullajes y ha reforzado la coordinación con el ECU911 para garantizar respuestas rápidas ante situaciones similares.
Investigación forense y análisis del escenario del crimen
El levantamiento de cinco vainas percutidas y el registro de cuatro heridas de entrada y salida fueron elementos determinantes para establecer el tipo de arma utilizada y el patrón del ataque. Los expertos forenses trabajan en balística y análisis de trayectoria para identificar la posición exacta de los agresores y determinar si existió coordinación entre múltiples tiradores.
Además, se están revisando cámaras de seguridad en la zona y testimonios de vecinos y transeúntes, lo que permitirá reconstruir de manera más precisa los movimientos de los agresores antes y después del crimen.
Perspectiva policial y próxima fase de investigación
Iván Naranjo ha enfatizado que, aunque los familiares no tienen antecedentes delictivos, su participación en la planificación del asesinato no puede ser descartada. La próxima fase de la investigación se enfocará en:
- Rastreo de comunicaciones entre los familiares y la estructura delictiva.
- Auditoría de pólizas de seguro y beneficiarios.
- Identificación de intermediarios o cómplices.
- Perfil criminal de los atacantes externos contratados.
Estas acciones buscan fortalecer la imputación judicial y garantizar que los responsables enfrenten las sanciones correspondientes por asesinato premeditado.

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