Allanamiento a Hija de uno de los Comandos de la Frontera

Allanamiento a Hacienda de la Hija de uno de los Comandos de la Frontera

Operativo militar en Los Ríos y Santo Domingo deja al descubierto nexos familiares con grupo narco-criminal

El Ejército Ecuatoriano, en una operación conjunta con organismos de inteligencia, realizó el pasado domingo 18 de mayo un allanamiento simultáneo en dos propiedades ubicadas en las provincias de Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas, revelando una compleja red delictiva con vínculos directos al grupo armado Comandos de la Frontera, implicado en el asesinato de 11 militares ecuatorianos en Alto Punino, Orellana.

Hacienda Kaeri: epicentro de bienes ilícitos y conexiones familiares con el crimen organizado

Una de las propiedades allanadas, la hacienda Kaeri, ubicada en el cantón La Concordia, provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas, figura legalmente a nombre de Kerly Álvarez, hija del cabecilla criminal Roberto Carlos Álvarez, alias “Gerente”, considerado uno de los principales financistas de los Comandos de la Frontera, una organización criminal vinculada al narcotráfico y tráfico de armas en la frontera norte del país.

Kerly Álvarez, a pesar de su corta edad (27 años), posee un patrimonio de USD 48 millones, monto que según las investigaciones preliminares, no puede justificarse con actividades lícitas. Actualmente, se encuentra bajo prisión preventiva en el Centro de Rehabilitación Social de Ambato, imputada por delincuencia organizada con fines de tráfico de armas, narcóticos y lavado de activos.

Vínculos familiares comprometidos: una estructura criminal que trasciende generaciones

El Ministerio Público ha confirmado que no solo Kerly se encuentra bajo investigación. Su hermano, Carlos Álvarez, también está detenido y enfrenta cargos por su supuesta participación en la misma estructura criminal. Mientras tanto, Roberto Carlos Álvarez, su padre y principal blanco de las investigaciones, permanece prófugo de la justicia, pese a estar oficialmente vinculado al proceso penal conocido como Caso Comandos de la Frontera.

La presencia de propiedades registradas a nombre de familiares directos del cabecilla, así como el hallazgo de armamento en sus instalaciones, apuntan a una estrategia de encubrimiento patrimonial y logística operativa que se extiende más allá del ámbito personal, configurando una red criminal transnacional.

Resultados del operativo: armas, municiones y caja fuerte incautadas

Durante el allanamiento a las haciendas Santo Antonio (Los Ríos) y Kaeri (Santo Domingo), el Ejército Ecuatoriano incautó un arsenal diverso que pone en evidencia la capacidad de fuego del grupo:

  • 1 escopeta de fabricación artesanal
  • 2 carabinas artesanales
  • 1 escopeta de uso militar
  • 2 pistolas traumáticas
  • 134 municiones de varios calibres
  • 453 vainas percutadas
  • 1 caja fuerte, actualmente bajo análisis pericial por parte de la Policía Criminalística

La cantidad de munición y armamento incautado respalda las sospechas de que las haciendas no eran simples propiedades agrícolas, sino centros logísticos de acopio y distribución de armas posiblemente destinadas a actividades ilícitas dentro y fuera del territorio nacional.

Modus operandi de los Comandos de la Frontera y su expansión en Ecuador

Los Comandos de la Frontera, organización que se ha fortalecido en la región amazónica y en zonas rurales del norte de Ecuador, operan bajo una estructura similar a la de grupos paramilitares colombianos. Se especializan en protección de rutas del narcotráfico, extorsión a campesinos, sicariato, y reclutamiento forzado de jóvenes en situación vulnerable.

La captura de bienes a nombre de familiares de cabecillas demuestra que estos grupos usan mecanismos de testaferros para lavar capitales y proteger sus intereses. Las haciendas se han convertido en el nuevo rostro del narcotráfico: lugares aparentemente productivos, pero que ocultan una operativa criminal millonaria.

Una fortuna sospechosa: USD 48 millones bajo la lupa

El caso de Kerly Álvarez es paradigmático. Con solo 27 años, sin registros de actividad económica formal, acumula una fortuna de USD 48 millones. Este patrimonio incluye, además de la hacienda Kaeri, vehículos de alta gama, cuentas bancarias con movimientos inusuales y propiedades en Quito y Guayaquil.

Las autoridades sospechan que parte de ese dinero proviene del lavado de activos procedente del tráfico de drogas y armas, actividades que lideraba su padre desde la clandestinidad.

Sistema de justicia en acción: prisión preventiva para los implicados

El juez de la Unidad Penal de Ambato dictó prisión preventiva para Kerly y su hermano Carlos Álvarez, mientras continúan las investigaciones del caso Comandos de la Frontera, una causa que ya involucra a más de 25 personas y que ha revelado un entramado financiero, logístico y político vinculado con el crimen organizado.

El objetivo de las Fuerzas Armadas y del sistema judicial es desmantelar por completo esta estructura, para lo cual se han planificado nuevas intervenciones en otras propiedades vinculadas con la red delictiva.

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