El presidente ucraniano Volodimir Zelenski exigió el cese inmediato de los ministros de Justicia, Herman Galushchenko, y de Energía, Svitlana Grinchuk, tras revelarse una presunta red de corrupción dentro de la empresa estatal Energoatom, encargada del sector nuclear del país. La decisión llega después de que la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) destapara una trama que habría movido más de 100 millones de dólares en comisiones ilegales durante la guerra.
Según la investigación, varios funcionarios y empresarios estarían implicados en contratos inflados con proveedores del sector energético. El caso, conocido como “Midas”, apunta directamente al empresario Timur Mindich, exsocio de Zelenski y propietario del 50 % de la productora audiovisual que el mandatario fundó antes de llegar al poder. Mindich huyó del país horas antes de los registros realizados por la NABU, lo que ha desatado sospechas sobre posibles filtraciones desde el propio Gobierno.
Galushchenko y su vínculo con la trama
El ministro de Justicia, Herman Galushchenko, es uno de los principales investigados. Antes de ocupar su actual cargo, dirigió el Ministerio de Energía, donde habría tenido contacto directo con Mindich y con las empresas involucradas. De acuerdo con la prensa ucraniana, durante su gestión se aprobaron contratos que luego fueron objeto de revisión por parte de la NABU y la Fiscalía Anticorrupción (SAP).
Esta mañana, la primera ministra Yulia Sviridenko anunció la suspensión inmediata de Galushchenko, medida que podría derivar en su destitución definitiva. Zelenski pidió al Parlamento apoyar la decisión del Ejecutivo para “limpiar la administración de cualquier sombra de corrupción”.
Svitlana Grinchuk, bajo presión política
La ministra de Energía, Svitlana Grinchuk, también fue señalada debido a su responsabilidad directa sobre Energoatom. Aunque no ha sido formalmente acusada, Zelenski pidió su separación del cargo para garantizar transparencia en las investigaciones. La funcionaria mantiene una postura de colaboración y ha ofrecido facilitar toda la documentación requerida por la NABU.
Fuentes oficiales aseguran que el presidente busca reforzar su política anticorrupción y enviar un mensaje claro tanto a los ciudadanos como a los aliados internacionales. “La guerra no puede ser excusa para el enriquecimiento personal”, dijo Zelenski en su discurso televisado, al anunciar sanciones y congelación de activos para quienes resulten implicados en el caso Midas.
El papel de Timur Mindich y la respuesta del Gobierno
Mindich, señalado como el cerebro de la red, habría manejado la estructura desde el extranjero mediante empresas fantasma y transferencias internacionales. Según la NABU, parte del dinero desviado se canalizó a través de filiales de Energoatom, aprovechando la emergencia energética causada por la guerra.
El Fiscal Especial Anticorrupción indicó que Mindich ejercía “influencia directa” sobre Galushchenko y sobre el entonces ministro de Defensa, Rustem Umérov, hoy jefe del Consejo de Seguridad Nacional. Umérov negó cualquier vínculo con el empresario y aseguró que nunca recibió órdenes o beneficios relacionados con él.
Zelenski reafirmó que el combate a la corrupción es una prioridad nacional y ordenó a la primera ministra continuar con la depuración del gabinete. Los organismos internacionales han respaldado la medida y subrayan que la transparencia institucional es clave para mantener la ayuda económica y militar internacional.

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