Teherán flexibiliza el tránsito marítimo en una zona estratégica
Irán autorizó el paso de varios buques chinos a través del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo. La decisión fue revelada por medios iraníes vinculados a la Guardia Revolucionaria y ocurre en medio de las tensiones entre Teherán, Estados Unidos e Israel.
Las agencias Fars y Tasnim informaron que los barcos chinos recibieron permiso para cruzar el estrecho siguiendo las rutas establecidas por la Armada iraní. Aunque no se ofrecieron mayores detalles sobre las embarcaciones, el anuncio tuvo repercusión internacional debido a la importancia estratégica de la zona.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y por allí circula cerca del 20 % del petróleo que se comercializa en el mundo. Cualquier restricción en esta vía afecta directamente a los precios internacionales del crudo y a la estabilidad de los mercados energéticos.
Irán había reforzado el control del estrecho tras el inicio del conflicto militar impulsado por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. La medida provocó retrasos en el tránsito de petroleros y un aumento en los precios de los combustibles.
Teherán sostiene que solo permite el paso de buques que respeten las normas y protocolos establecidos por las autoridades iraníes. Además, el país busca implementar oficialmente el cobro por tránsito marítimo en Ormuz mediante un proyecto de ley que aún no ha sido aprobado.
A pesar de ello, el Banco Central iraní confirmó semanas atrás que algunos barcos ya realizan pagos para poder cruzar la zona bajo supervisión iraní.
La decisión de permitir el paso a embarcaciones chinas coincide con la visita oficial del presidente estadounidense Donald Trump a Pekín. China es uno de los principales aliados económicos de Irán y recibe gran parte de las exportaciones de petróleo iraní.
Mientras tanto, Estados Unidos mantiene presión sobre Teherán mediante sanciones y controles marítimos, aumentando las tensiones en Medio Oriente y la preocupación internacional sobre el futuro del comercio energético mundial.

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