Un fuerte terremoto de magnitud 6,0 estremeció la noche del domingo la cordillera del Hindú Kush, en Afganistán, una zona altamente sísmica que limita con Pakistán y que ha sido escenario de numerosos movimientos telúricos a lo largo de su historia. El sismo, registrado por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), se produjo a las 23:47 hora local (19:17 GMT), a 10 kilómetros de profundidad y a 42 kilómetros al noreste de Yalalabad, una de las ciudades más importantes del país.
Aunque hasta el momento no se han reportado víctimas ni daños materiales significativos, este tipo de eventos vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de la región, donde la falta de infraestructura resistente y los antecedentes de terremotos destructivos generan preocupación entre la población.
Detalles del epicentro y características del sismo
El epicentro del terremoto de Afganistán se localizó en una de las zonas más activas del cinturón sísmico euroasiático. La profundidad de apenas 10 kilómetros es considerada superficial, lo que aumenta la posibilidad de que los efectos se perciban con mayor intensidad en superficie.
Según los reportes de los sismólogos, el sismo fue percibido en varias provincias afganas y también en regiones del noroeste de Pakistán. Habitantes de ciudades cercanas señalaron que los movimientos duraron algunos segundos, provocando que muchas personas abandonaran sus viviendas por temor a réplicas.
Historial sísmico del Hindú Kush
La cordillera del Hindú Kush es conocida por su intensa actividad sísmica. Esta región, situada en la convergencia de varias placas tectónicas, ha sido escenario de devastadores terremotos en el pasado:
- En octubre de 2015, un terremoto de magnitud 7,5 dejó más de 300 muertos entre Afganistán y Pakistán.
- En marzo de 2002, otro sismo de 6,1 grados causó más de 1.000 víctimas mortales en el norte afgano.
- En enero de 2022, un temblor de 5,9 grados sacudió la provincia de Paktika, dejando un saldo de más de 1.000 fallecidos y miles de heridos.
Estos antecedentes muestran que, aunque el sismo del domingo no ha generado pérdidas humanas hasta ahora, la posibilidad de daños posteriores o réplicas sigue siendo una preocupación constante.
Percepción del terremoto en Afganistán y Pakistán
Testimonios de habitantes de Yalalabad, Kabul y Peshawar (Pakistán) coinciden en que el movimiento telúrico se sintió con claridad. Muchas familias salieron a las calles en plena noche, temiendo un escenario similar a los ocurridos en años anteriores.
En zonas rurales, donde las construcciones son más frágiles, existe una mayor vulnerabilidad ante colapsos. Las autoridades locales y organizaciones humanitarias han iniciado monitoreos para determinar si existen daños en áreas remotas de difícil acceso.
Respuesta inmediata de las autoridades
El Centro Nacional de Sismología de Afganistán, junto con el USGS, emitió alertas preventivas tras el sismo. Aunque no se registraron daños de gran magnitud, se exhortó a la población a mantener medidas de precaución ante posibles réplicas.
En Pakistán, las autoridades de gestión de desastres también activaron sus protocolos de revisión en las zonas fronterizas, principalmente en Khyber Pakhtunkhwa, donde los temblores fueron percibidos con fuerza.

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