El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal de Otavalo ha dispuesto medidas urgentes para enfrentar la crisis social y de seguridad derivada del paro que afecta a varias zonas de la provincia de Imbabura. Ante los episodios de violencia registrados en los últimos días, el organismo decidió habilitar puntos de atención médica de emergencia en sectores considerados críticos, con el fin de salvaguardar la salud de la población y garantizar una respuesta inmediata en casos de incidentes graves.
La mesa técnica de salud y atención prehospitalaria del COE recibió la instrucción de habilitar espacios estratégicos de atención en las zonas donde se han concentrado las protestas. Estos puntos buscan ofrecer una respuesta ágil ante heridos, afectados por gases lacrimógenos y otros incidentes de carácter urgente. Además, se conformaron brigadas móviles de asistencia, integradas por personal capacitado y con el respaldo logístico de instituciones de salud pública y privada. Estas brigadas están encargadas de acudir de manera inmediata a los lugares donde se reporten emergencias, evitando así el colapso de los hospitales locales y garantizando la continuidad del servicio.
El COE cantonal enfatizó la necesidad de mantener corredores humanitarios activos, con el apoyo de la Cruz Roja Ecuatoriana y otras entidades de socorro. Este mecanismo permitirá que la población afectada por los bloqueos pueda acceder a centros de salud, medicinas y transporte en casos de urgencia. La coordinación interinstitucional también abarca la participación de bomberos, defensa civil y personal de seguridad, quienes refuerzan el traslado de insumos médicos y facilitan la movilidad de ambulancias en medio de las manifestaciones.
Otra de las medidas adoptadas fue la activación del fondo rotativo de prevención y gestión de riesgos, destinado a financiar de manera inmediata la compra y distribución de medicamentos, insumos y equipos necesarios para la atención prehospitalaria. Este mecanismo económico asegura que, incluso en escenarios de alta conflictividad, los profesionales de la salud dispongan de los recursos básicos para estabilizar a los pacientes antes de su traslado a hospitales de mayor capacidad.
La ciudad de Otavalo ha sido escenario de hechos de violencia que han puesto en alerta a las autoridades locales y nacionales. Entre los más graves se reporta la destrucción de un cuartel de la Policía Nacional y la detención de varios ciudadanos que posteriormente fueron trasladados a la ciudad de Portoviejo. Estos sucesos motivaron la intensificación de medidas de seguridad y la necesidad de reforzar la presencia de organismos de emergencia en puntos estratégicos, con el fin de prevenir mayores consecuencias para la ciudadanía.
Durante la sesión extraordinaria del COE cantonal, realizada el domingo 28 de septiembre, se resolvió mantener activas las mesas técnicas de trabajo, que agrupan a representantes de distintas áreas prioritarias: agua, saneamiento y manejo de residuos, salud y atención prehospitalaria, servicios básicos esenciales, educación, medios de vida y productividad, logística, seguridad y control. Estas mesas permiten coordinar acciones conjuntas y dar seguimiento permanente a las necesidades que surgen durante el paro, asegurando que la respuesta institucional no se limite únicamente a la atención sanitaria, sino que abarque todos los aspectos esenciales para la población.
El COE cantonal de Otavalo también hizo un llamado a los sectores movilizados para que participen en mesas de diálogo, con el objetivo de reducir los niveles de tensión social y evitar que los enfrentamientos continúen afectando la seguridad y el bienestar de la ciudadanía. De acuerdo con el organismo, el paro que se mantiene en sectores de Imbabura desde hace más de una semana ha generado un impacto negativo en la movilidad, en el acceso a servicios básicos y en la actividad productiva de la provincia.
La decisión del COE de fortalecer la atención médica en las calles responde a la necesidad de contar con protocolos de acción inmediata durante contextos de crisis social. La atención prehospitalaria es clave para salvar vidas en situaciones de emergencia, especialmente cuando los hospitales no pueden atender a gran escala debido a bloqueos o enfrentamientos. El despliegue de brigadas móviles con equipamiento básico, sumado al abastecimiento constante de medicinas e insumos, permite garantizar que las víctimas de lesiones, golpes o intoxicaciones puedan recibir estabilización oportuna antes de llegar a un centro de salud.
La paralización en Otavalo y otras zonas de Imbabura ha tenido consecuencias directas en la vida cotidiana de la población, incluyendo la interrupción del transporte público y privado, escasez de alimentos en mercados locales debido al cierre de vías, dificultades para el acceso a hospitales y centros médicos, pérdidas económicas en el comercio y la producción agrícola, así como riesgos de contagio y propagación de enfermedades por acumulación de basura en zonas urbanas. Estas problemáticas han hecho que la gestión integral de la emergencia se convierta en una prioridad, donde el componente sanitario tiene un rol central.
El accionar del COE cantonal de Otavalo muestra un esfuerzo por anticiparse a escenarios de mayor gravedad. Con la activación de los puntos médicos de emergencia, las brigadas móviles y el fondo rotativo de insumos, se busca mitigar las consecuencias del paro y mantener el orden en medio de la crisis. No obstante, la solución definitiva dependerá del diálogo social y político, que permita restablecer la paz y la normalidad en las actividades diarias de la ciudadanía. Mientras tanto, la coordinación con instituciones de salud y organismos humanitarios seguirá siendo crucial para proteger a la población de los riesgos inmediatos.