El cine ecuatoriano continúa ganando relevancia en el ámbito internacional con la selección de dos producciones en el Festival Internacional de Cine de las Alturas 2025, que se realizará del 13 al 17 de mayo en Jujuy, Argentina. Se trata de “El niño probeta”, en la categoría de ficción, y “Érase una vez en Quito”, en documental, dos obras que reflejan la diversidad narrativa y el crecimiento de la industria audiovisual del país.
La organización del festival confirmó la participación de 56 producciones provenientes de distintos países de América Latina, consolidando este evento como una de las principales vitrinas del cine andino. Ecuador logra posicionarse en dos de las competencias más importantes, evidenciando su avance dentro del circuito cinematográfico regional.
Competencia internacional de ficción
En esta categoría, “El niño probeta”, dirigida por Carolina Hernández, competirá con producciones de países como Argentina, Perú, Chile y Venezuela. La película ecuatoriana destaca por su propuesta narrativa contemporánea y su enfoque innovador, elementos que han llamado la atención del jurado del festival.
La competencia reúne títulos con temáticas diversas, desde historias íntimas hasta relatos sociales, lo que eleva el nivel de exigencia y posiciona a Ecuador en un escenario de alto prestigio.
Competencia internacional documental
Por su parte, “Érase una vez en Quito”, del director Iñaki Oñate, representará al país en la categoría documental. Esta sección se caracteriza por presentar obras que exploran realidades sociales, históricas y culturales de la región, aportando una mirada crítica y reflexiva.
El documental ecuatoriano se suma a una selección que incluye producciones de Argentina, Chile, Perú y Colombia, consolidando su presencia en un espacio clave para el cine de no ficción.
Un festival clave para el cine andino
El Festival de Cine de las Alturas se ha convertido en una plataforma fundamental para la difusión del cine latinoamericano, especialmente de los países andinos. Desde su creación en 2014, promueve el intercambio cultural, la circulación de obras y el fortalecimiento de la industria audiovisual en la región.
Además de las proyecciones, el evento impulsa actividades como laboratorios de desarrollo y encuentros entre profesionales del cine, generando oportunidades para nuevos proyectos y alianzas estratégicas.
La participación de Ecuador en esta edición refuerza su presencia internacional y demuestra el potencial de sus producciones para competir en escenarios de alto nivel.

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