El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, calificó como “piratería de corsarios” la reciente confiscación de un tercer petrolero por parte de Estados Unidos, en el marco de un despliegue militar en el mar Caribe que ha intensificado la tensión entre ambos países. La acción, confirmada por un funcionario estadounidense citado por medios internacionales, se suma a dos incautaciones previas realizadas durante el mismo fin de semana.
A través de un mensaje en su canal oficial de Telegram, Maduro denunció una campaña de agresión sostenida contra Venezuela, asegurando que su Gobierno ha enfrentado durante más de seis meses una ofensiva que va desde el terrorismo psicológico hasta el asalto directo a buques petroleros. Aunque no mencionó de forma directa los casos recientes, el mandatario dejó claro que Caracas considera estas acciones como actos ilegales y hostiles contra su soberanía.
Estados Unidos interceptó el sábado un tanquero con bandera panameña, identificado como Centuries, que según la Casa Blanca formaría parte de la llamada “flota fantasma venezolana” utilizada para traficar crudo sancionado. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, sostuvo que el buque operaba con bandera falsa y que transportaba petróleo vinculado a la estatal PDVSA, empresa sujeta a sanciones estadounidenses.
La portavoz adjunta de la Administración, Anna Kelly, reafirmó que el cargamento pertenecía a PDVSA, pese a que el tanquero no figuraba en la lista negra oficial de Washington. Días antes, el 10 de diciembre, EE. UU. ya había incautado el buque Skipper, confiscando el crudo que transportaba como parte de la misma estrategia de presión.
Consultados por la prensa, el Pentágono y la Guardia Costera remitieron las preguntas a la Casa Blanca, que hasta ahora no ha confirmado oficialmente los detalles sobre la tercera interceptación. Mientras tanto, Caracas rechazó las primeras incautaciones calificándolas como un “robo” y advirtió que ejercerá todas las acciones legales y diplomáticas correspondientes frente a lo que considera un nuevo episodio de piratería internacional.

Deja una respuesta