La reconocida comunicadora, deportista y figura televisiva ecuatoriana María Teresa Guerrero, conocida cariñosamente como La Flaca, se encuentra atravesando uno de los desafíos más duros de su vida: su tratamiento contra el cáncer de ovario, enfermedad que le fue diagnosticada en mayo de 2025. Con admirable transparencia, valentía y optimismo, Guerrero ha optado por compartir su proceso con miles de seguidores que día a día se suman a su causa, inspirados por su energía y determinación.
Un diagnóstico que marcó un nuevo comienzo
La noticia del diagnóstico llegó en mayo, momento en el que María Teresa, una mujer activa y dedicada al bienestar físico y emocional, se vio confrontada con una realidad inesperada. En lugar de ocultarse o sufrir en silencio, decidió visibilizar su experiencia con el objetivo de concienciar sobre el cáncer de ovario, una enfermedad que muchas veces es detectada en etapas avanzadas.
Desde el primer momento, utilizó sus redes sociales como una plataforma de comunicación, informando sobre su estado de salud, sus emociones y su evolución. Este gesto de apertura ha generado una ola de solidaridad y empatía no solo en Ecuador, sino también entre la comunidad latina en el exterior.
Tercera quimioterapia: un paso más hacia la recuperación
El pasado 28 de junio, Guerrero publicó en su cuenta de Instagram un mensaje emotivo donde se preparaba para su tercera sesión de quimioterapia, prevista para el lunes siguiente. Sus palabras, lejos de estar impregnadas de miedo, irradiaban fuerza:
“Disfrutando estos últimos días antes de mi siguiente quimio. El lunes se vuela para Houston para mi tercera ronda, la última antes del PET-SCAN”, escribió la presentadora.
En el mismo mensaje, resaltó que se siente “más fuerte, más viva, más yo”, mostrando una actitud positiva que ha sido un ejemplo para muchas personas que transitan por situaciones similares.
Destino Houston: tratamiento médico de alto nivel
Para recibir su tratamiento oncológico, La Flaca ha optado por atenderse en el prestigioso Houston Methodist Hospital, ubicado en Texas, Estados Unidos. Este centro médico es reconocido a nivel internacional por su enfoque integral, innovación tecnológica y excelencia en el tratamiento del cáncer.
La elección del Houston Methodist no fue casual. Guerrero ha manifestado su compromiso con recibir la mejor atención posible, y este hospital le ha proporcionado tanto los recursos médicos como el acompañamiento emocional necesario para transitar el proceso con dignidad y esperanza.
Acompañada del amor: Graham y Óscar, pilares fundamentales
En esta etapa tan delicada de su vida, María Teresa no está sola. La acompaña su pareja, Graham Kersey, un ciudadano estadounidense que ha demostrado ser un pilar fundamental en su recuperación. También viajó junto a ellos Óscar, el perro que ambos adoptaron y que se ha convertido en un compañero inseparable, aportando momentos de ternura y distracción durante los tratamientos.
La importancia del apoyo emocional en pacientes con cáncer es incuestionable, y Guerrero lo demuestra al rodearse de quienes más la aman. “Estoy lista, valiente y con el corazón dispuesto a sanar”, escribió durante su viaje a Houston, dejando claro que su lucha no es solo física, sino también espiritual y emocional.
El poder de las redes sociales como herramienta de sanación y conexión
Desde que comenzó su tratamiento, La Flaca ha utilizado plataformas como Instagram para compartir su rutina, avances, miedos y logros. Sus publicaciones, cargadas de honestidad y sensibilidad, han generado una comunidad digital unida por la empatía y la solidaridad.
Esta conexión directa con el público ha permitido que muchas personas que también enfrentan el cáncer encuentren consuelo y motivación. Su historia ha trascendido la esfera personal, convirtiéndose en una voz potente que invita a no rendirse, a buscar ayuda profesional y a aferrarse a la vida con fuerza.
La lucha contra el cáncer de ovario: información clave
El cáncer de ovario es una de las enfermedades ginecológicas más complejas de diagnosticar, ya que sus síntomas iniciales suelen confundirse con molestias comunes como hinchazón abdominal, cambios en el apetito o malestar digestivo. En Ecuador y el resto de Latinoamérica, la detección temprana sigue siendo un desafío por la falta de chequeos preventivos y cultura médica.
Guerrero ha aprovechado su visibilidad pública para fomentar la prevención, recordando la importancia de acudir al ginecólogo regularmente y de realizar exámenes como el ultrasonido transvaginal o la prueba de marcador CA-125 cuando se presentan síntomas persistentes.
Mensajes de apoyo y un país unido
Las redes sociales de María Teresa se han inundado de mensajes de aliento de parte de seguidores, colegas del medio, deportistas, médicos y ciudadanos anónimos. Todos coinciden en destacar su valentía, sinceridad y espíritu resiliente. El país entero la ha abrazado simbólicamente, enviándole fuerza desde distintos rincones.
Además, muchas mujeres que han atravesado o atraviesan el mismo diagnóstico han comenzado a contar sus historias motivadas por el ejemplo de La Flaca, generando una red poderosa de sororidad.
Una vida saludable como base de su fortaleza
Antes de su diagnóstico, Guerrero era conocida por promover un estilo de vida saludable. Practicaba deporte con regularidad, cuidaba su alimentación y trabajaba en su bienestar mental. Estos hábitos han sido clave para enfrentar el proceso de quimioterapia con mejor tolerancia y mayor energía.
Su testimonio es también un recordatorio de que, si bien la enfermedad puede tocar a cualquiera, el cuidado del cuerpo y la mente influye significativamente en la forma en que se transita una condición médica compleja.
El futuro: con fe, ciencia y esperanza
María Teresa Guerrero se encuentra a pocos días de someterse a un PET-SCAN, examen que permitirá evaluar la eficacia de las tres primeras sesiones de quimioterapia. Sus seguidores aguardan con ilusión una buena noticia, conscientes de que cada etapa superada es un paso más hacia la recuperación.
Su proceso está lejos de terminar, pero su actitud frente al cáncer ha dejado una huella imborrable en la sociedad ecuatoriana y más allá. Con su sonrisa firme, su tono sincero y su mirada esperanzadora, La Flaca ha demostrado que la verdadera belleza reside en la lucha y la dignidad con la que se enfrenta la adversidad.
Esta semana, María Teresa Guerrero, conocida cariñosamente como 'La Flaca', se sometió a su tercera sesión de quimioterapia en su valiente batalla contra el cáncer bilateral de ovario, etapa 3, que le fue diagnosticado este año.
— Radio Forever (@925forever) July 4, 2025
A través de una reciente publicación en sus redes… pic.twitter.com/sNdJXFuvu3

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