La creciente ola de violencia en Manta, Manabí, ha tocado fondo emocionalmente. Esta vez, no solo las víctimas directas lo sufren: también lo hacen los comunicadores que, con el corazón en la mano, deben informar a su pueblo. Uno de los casos más conmovedores lo protagonizó Palma, reconocido presentador manabita, quien no pudo contener las lágrimas en plena transmisión en vivo al relatar la angustiosa situación que atraviesa su ciudad.
La violencia en Manta se desborda y sacude a los medios locales
Durante una emisión del noticiero de Televisión Manabita, el periodista visiblemente afectado expresó:
“Antes de salir, mi familia me llamaba que no viniera al noticiero porque en este momento hay varios atentados en varios barrios de Manta”.
Estas palabras, cargadas de dolor y desesperanza, reflejan el temor generalizado que sienten miles de ciudadanos. El comunicador, entre lágrimas, hizo un llamado desesperado:
“¿Qué esperamos, que nos maten a todos? ¿Quién va a hacer algo? Nos sentimos abandonados”.
Estas declaraciones se dan en un contexto sumamente crítico, tras la ejecución del líder criminal Flavio Leonardo Briones Chiquito, cabecilla de la banda Los Lobos, el pasado 16 de julio de 2025. Desde entonces, Manta y sus distritos aledaños como Jaramijó y Montecristi, han sido epicentro de una brutal escalada de violencia.
Los ataques armados no cesan: dos masacres en menos de una semana
Tras el asesinato de Briones Chiquito, se han producido dos masacres que han dejado al menos seis muertos, además de múltiples atentados armados en distintos puntos de la ciudad. La situación ha desbordado la capacidad operativa de las autoridades locales, lo que obligó a la Policía Nacional a solicitar refuerzos inmediatos al gobierno central.
La causa de esta violencia descontrolada, según fuentes oficiales, es una disputa territorial entre las organizaciones criminales Los Lobos y Los Choneros, que se disputan el control de zonas estratégicas para el narcotráfico y otras actividades ilícitas.
El miedo cala hondo en los comunicadores de Manabí
Los medios de comunicación, tradicionalmente imparciales, se han visto obligados a tomar una postura más activa ante la inseguridad. El caso de Palma se ha viralizado en redes sociales, donde miles de usuarios han expresado su solidaridad con el periodista y han exigido al gobierno una respuesta inmediata.
El llanto en vivo del comunicador no es solo una reacción emocional, sino un grito colectivo de una ciudadanía que ya no puede más. Manta ha sido durante años un bastión económico y turístico del litoral ecuatoriano, pero hoy enfrenta una de las crisis más duras de su historia reciente.
Llamado urgente a las autoridades nacionales
El presentador Palma también instó a las autoridades nacionales y locales a no mantenerse al margen:
“Esto ya no es un problema solo de la Policía. Es un problema estructural que necesita respuestas integrales y políticas reales. La gente tiene miedo, nosotros también. Pero no podemos quedarnos callados”.
Este clamor exige un plan de seguridad integral que incluya patrullajes militares, desmantelamiento de bandas, inversión social en los barrios más golpeados y el fortalecimiento del sistema judicial para sancionar con firmeza a los responsables.
El rol de los medios locales frente a la violencia
La cobertura de los hechos violentos en Manta ha puesto a prueba a los periodistas de la región. A pesar del miedo, continúan cumpliendo su labor informativa, muchas veces poniendo en riesgo sus vidas. La valentía de Palma y otros comunicadores manabitas se ha convertido en un ejemplo de periodismo con responsabilidad social.
En medio de la crisis, medios como Televisión Manabita, Manavisión y Sucre TV han redoblado esfuerzos para mantener informada a la ciudadanía y denunciar la inacción de las autoridades. Sin embargo, también han solicitado protocolos de protección para periodistas, ante el incremento de amenazas por parte de grupos criminales.
Manta: de ciudad costera pujante a epicentro de violencia
Lo que fue alguna vez uno de los principales destinos turísticos y portuarios del Ecuador, hoy está sumido en el miedo. Las cifras de homicidios se han disparado, y barrios como La Pradera, Tarqui y Los Esteros son escenario constante de enfrentamientos armados, secuestros y extorsiones.
El incremento del crimen organizado ha generado una ola de desplazamiento interno, pues cientos de familias han optado por abandonar sus hogares, migrando a otras provincias del país por seguridad. El comercio, la educación y la vida cotidiana se han visto gravemente afectados.
Los Lobos vs Los Choneros: una guerra sin cuartel
La rivalidad entre Los Lobos y Los Choneros es el detonante de esta escalada de violencia. Estas bandas, con vínculos internacionales, disputan rutas de narcotráfico que pasan por los puertos de Manta y otras ciudades costeras. Su lucha ha desatado masacres, ejecuciones selectivas y atentados a plena luz del día.
La Policía Nacional ha identificado que estas organizaciones han reclutado incluso a menores de edad, extendiendo su influencia a través de amenazas, pagos y alianzas forzadas con otros grupos delincuenciales. El crimen del cabecilla Briones Chiquito desató una cadena de venganzas que parece no tener fin.
Una imagen desgarradora ha conmovido a todo Ecuador. El periodista Daniel Palma, conductor de un medio local de Manta, rompió en llanto en plena transmisión en vivo, mostrando su profunda indignación y dolor por la imparable ola de violencia que azota a la ciudad y a toda la… pic.twitter.com/QSPNo8VEgx
— Radio Forever (@925forever) July 18, 2025

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