La historia de María Teresa Guerrero, conocida popularmente como “La Flaca”, ha conmovido profundamente a Ecuador y al mundo hispanohablante. Atleta, exmodelo y presentadora de televisión, Guerrero reveló recientemente que padece cáncer de ovarios en etapa tres, enfermedad que fue detectada únicamente cuando regresó a su país natal, luego de múltiples consultas sin éxito en Estados Unidos.
Un diagnóstico fallido en Estados Unidos: cuando los síntomas no son escuchados
Durante su residencia en Estados Unidos, La Flaca Guerrero comenzó a experimentar síntomas persistentes: inflamación abdominal, molestias inusuales y sensación de que algo no estaba bien en su cuerpo. A pesar de su insistencia, los médicos estadounidenses minimizaron sus preocupaciones, asegurándole que todo estaba dentro de los parámetros normales.
Le realizaron múltiples exámenes, entre ellos ecografías abdominales y mamografías. La solicitud de una ecografía transvaginal fue rechazada por su ginecóloga, quien afirmó que no era necesaria. Incluso cuando los sangrados reaparecieron, simplemente le recetaron progesterona. Este patrón de negligencia médica dejó pasar meses valiosos sin un diagnóstico adecuado.
Primeras señales ignoradas: un viaje que cambió el rumbo
Los primeros síntomas aparecieron en 2023 durante una competencia en Cozumel, México. Guerrero, reconocida por su dedicación al deporte de alto rendimiento, notó una fuerte inflamación abdominal. En un inicio, asumió que era consecuencia del esfuerzo físico y lo dejó pasar.
Más tarde, participó en un programa de televisión en Colombia, pero la inflamación no cesaba. Allí se sometió a una prueba de Helicobacter pylori, que resultó positiva. Tras completar el tratamiento, la incomodidad no desapareció, lo que fue señal de que el problema era más profundo de lo que parecía.
Ecuador: donde finalmente fue escuchada
Fue solo después de regresar a Ecuador que su situación dio un giro radical. En un solo día, dos especialistas —un gastroenterólogo y un ginecólogo— le diagnosticaron cáncer de ovario en etapa tres. Esta noticia, devastadora por naturaleza, también trajo consigo un alivio: finalmente sabía lo que pasaba con su cuerpo.
“Esa misma noche me dijeron: ‘Flaca, tienes cáncer de ovario en etapa tres’. Son los dos ovarios y mis niveles tumorales estaban elevadísimos”, relató Guerrero visiblemente emocionada en un video publicado en su cuenta de TikTok.
Este diagnóstico fue posible gracias a la voluntad de los médicos ecuatorianos de realizar exámenes profundos y específicos, incluyendo la ecografía transvaginal que había sido negada en Estados Unidos.
Cáncer de ovario en etapa 3: una batalla desafiante pero no imposible
El cáncer de ovario en etapa tres es una enfermedad agresiva que suele detectarse tarde, ya que sus síntomas iniciales pueden confundirse con otras afecciones comunes. En el caso de La Flaca, se manifestó a través de inflamación, molestias abdominales y sangrados inusuales.
Actualmente, ya ha recibido tres sesiones de quimioterapia y comparte con esperanza que sus niveles tumorales han disminuido notablemente. A pesar del dolor físico y emocional, Guerrero mantiene una actitud positiva: “Yo sentía que el mundo se me caía encima”, confesó, pero no ha dejado que la enfermedad defina su historia.
El llamado urgente a las mujeres: escucha a tu cuerpo y exige respuestas
Uno de los mensajes más potentes que deja esta historia es la necesidad de exigir exámenes completos cuando el cuerpo envía señales de alerta. La Flaca Guerrero exhorta a las mujeres a no conformarse con diagnósticos superficiales.
“Si sienten una bolita o una inflamación, exijan un ultrasonido porque eso te puede salvar la vida”.
Este llamado no solo pone en evidencia una realidad médica preocupante, sino que también impulsa un cambio de paradigma: la medicina debe escuchar más y juzgar menos.
El sistema médico en EE. UU.: ¿exceso de confianza o negligencia?
La experiencia de Guerrero ha levantado críticas sobre el sistema médico estadounidense, donde, a pesar de contar con tecnología avanzada, la falta de escucha activa y la negación a realizar pruebas específicas pueden tener consecuencias fatales.
Casos como el suyo exponen un problema estructural: los protocolos rígidos y la falta de enfoque personalizado en la atención médica. Esta historia ha servido para que muchas otras mujeres compartan experiencias similares, donde sus síntomas fueron minimizados hasta que ya era demasiado tarde.
La importancia del diagnóstico temprano en el cáncer de ovario
El cáncer de ovario es conocido como el asesino silencioso, ya que sus síntomas suelen ser vagos e inespecíficos. Detectarlo en etapas tempranas aumenta significativamente las probabilidades de supervivencia.
Síntomas comunes del cáncer de ovario:
- Hinchazón persistente
- Dolor pélvico o abdominal
- Dificultad para comer o sensación de saciedad rápida
- Necesidad urgente o frecuente de orinar
- Cambios en el ciclo menstrual
Si alguno de estos signos persiste por más de dos semanas, es vital acudir a un especialista y solicitar pruebas como ecografías transvaginales, análisis de sangre (CA-125) y tomografías.
Una mujer resiliente, un mensaje de esperanza
La historia de La Flaca no es solo un relato de lucha contra una enfermedad devastadora. Es también una historia de valentía, de resiliencia y de un llamado colectivo a replantearnos cómo se brinda atención médica en todas las regiones.
Hoy, María Teresa Guerrero es un símbolo de fortaleza. Con su testimonio, ha inspirado a miles de mujeres a tomar el control de su salud, a cuestionar diagnósticos y a no aceptar un “todo está bien” cuando saben que no lo está.
María Teresa Guerrero cuenta el momento más difícil de su vida al enterarse que tenía cáncer de ovarios.
— Radio Forever (@925forever) July 9, 2025
En este video relata con valentía cómo comenzó su lucha, cómo recibió la noticia sin esperarlo y cómo enfrentó el impacto emocional de ese diagnóstico que cambió su vida… pic.twitter.com/gIHxqptcoa

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