Un operativo internacional de Interpol ejecutado entre junio y noviembre de 2025 permitió la detención de 85 fugitivos con notificación roja en 17 países de América y Europa, en una de las acciones coordinadas más relevantes del año contra el crimen organizado transnacional. Entre los capturados figura un ciudadano lituano detenido en Ecuador, buscado por su país por delitos de narcotráfico, gracias a la cooperación directa entre autoridades locales y la agencia policial internacional.
La operación se desarrolló en el marco de la iniciativa EL PACCTO 2.0, financiada por la Unión Europea, cuyo objetivo es consolidar una red permanente de investigadores de fugitivos. Este enfoque permitió intercambio de inteligencia en tiempo real, identificación de objetivos prioritarios y acciones simultáneas en múltiples jurisdicciones, reduciendo los márgenes de fuga de criminales de alto perfil.
De los 85 arrestados, 29 eran buscados por tráfico de drogas, 19 por asesinato, 28 por delitos contra menores y 7 por violación. También se registraron casos relacionados con trata de personas, lavado de activos y vínculos con organizaciones criminales. Estas cifras evidencian una ofensiva focalizada contra estructuras con capacidad operativa transnacional.
Uno de los ejes centrales fue el golpe al Tren de Aragua, organización criminal surgida en Venezuela. Cuatro presuntos integrantes fueron detenidos en España y Colombia, entre ellos Lissette Ysabel Rojas Guevara, una de las personas más buscadas por Chile. Su captura se produjo el 7 de noviembre en Molina de Segura (Murcia), dentro de una operación mayor de la Policía española que culminó con 52 arrestos vinculados a esa red. Rojas Guevara era requerida por su presunta implicación en un fraude con criptomonedas estimado en más de 138 millones de dólares, utilizado para blanquear ganancias del narcotráfico y la extorsión en varios países de América y Europa.
En Chile, el operativo dejó nueve detenidos, de los cuales cuatro eran ciudadanos chilenos buscados por su propio país y cinco reclamados por otras naciones, lo que refuerza el carácter multinacional de la investigación. En Portugal, fue capturado el brasileño Daniel Dago, presuntamente vinculado al Primeiro Comando da Capital (PCC), captura que permitió desmantelar un corredor de tráfico de cocaína desde São Paulo hacia Europa.
Los 17 países participantes —Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Francia, Italia, Jamaica, Panamá, Perú, Portugal, España y Ecuador— realizaron reuniones estratégicas en El Salvador y Ecuador para identificar a los fugitivos más peligrosos, priorizando delitos violentos y conexiones con el crimen organizado transnacional.

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