19 militares procesados por la fuga de alias ‘Fede’ quedan en libertad

GUAYAQUIL — En un nuevo giro dentro del escandaloso caso de la fuga de Federico Gómez Quinde, alias Fede, se confirmó que los 19 militares procesados por su presunta participación quedarán en libertad, tras la audiencia de apelación celebrada el jueves 31 de julio en la Corte Provincial del Guayas.

Decisión judicial: libertad bajo medidas sustitutivas

Según fuentes oficiales, el Tribunal de Apelaciones dictó la revocatoria de la prisión preventiva que pesaba sobre los militares implicados en la evasión. En su lugar, se aplicaron medidas cautelares sustitutivas, como:

  • Presentación periódica los días lunes ante la Fiscalía encargada del caso.
  • Prohibición de salida del país hasta que finalicen las investigaciones.

Este fallo provocó un fuerte debate en la opinión pública, dado que el escape de alias Fede generó una crisis en el sistema penitenciario y una alerta nacional de seguridad.

Los guías penitenciarios seguirán detenidos

A diferencia del grupo de militares, los dos guías penitenciarios, funcionarios del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y a Adolescentes Infractores (SNAI), mantendrán la prisión preventiva.

Ambos están bajo investigación por su presunta responsabilidad directa en el escape ocurrido el pasado 20 de junio, considerado uno de los más graves en los últimos años, dada la peligrosidad del reo y su vinculación con bandas criminales.

Alias Fede: ¿quién es y por qué fue catalogado como objetivo militar?

Alias Fede, cuyo nombre real es Federico Gómez Quinde, es señalado por las autoridades como un peligroso delincuente vinculado al crimen organizado. Su huida del centro penitenciario La Roca, un recinto de máxima seguridad, desató una crisis institucional y la implementación de un operativo militar nacional.

El gobierno del presidente Daniel Noboa declaró a Fede como objetivo militar, intensificando la búsqueda con apoyo de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. La fuga fue interpretada como una afrenta directa al Estado, y derivó en la intervención de múltiples instituciones de seguridad y justicia.

El marco legal: delito de evasión tipificado en el COIP

La Fiscalía General del Estado continúa la investigación del caso bajo la figura penal de evasión o fuga, establecida en el artículo 274, inciso 2 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).

Dicho artículo especifica que:

“La persona que facilite o permita la evasión de una persona privada de libertad será sancionada con una pena privativa de libertad de tres a cinco años.”

Esta normativa ha sido aplicada a los 21 implicados en el proceso judicial: los 19 militares ahora en libertad condicionada, y los dos guías penitenciarios, que siguen detenidos mientras se recaba más información sobre su posible colaboración directa en la fuga.

Reacciones públicas y posicionamiento del gobierno

La liberación de los militares ha generado una ola de reacciones políticas y sociales. Diversos sectores de la ciudadanía han expresado su inconformidad a través de redes sociales, exigiendo transparencia y rendición de cuentas en el proceso.

Por su parte, el gobierno ha reafirmado su compromiso con el combate a la impunidad, señalando que la decisión judicial no detendrá las investigaciones ni las labores de búsqueda de alias Fede, quien continúa prófugo.

Además, el Ejecutivo y el Ministerio de Defensa han expresado su respaldo a las instituciones encargadas de la seguridad interna, al tiempo que prometen revisar los protocolos de custodia en los centros penitenciarios.

Medidas correctivas tras la fuga

Como respuesta institucional, el SNAI ha implementado una serie de medidas correctivas y disciplinarias:

  • Reestructuración de mandos al interior del sistema carcelario.
  • Auditorías internas a los controles de ingreso y salida.
  • Nuevos lineamientos para el traslado de personas privadas de libertad de alto riesgo.

Además, se está trabajando en la tecnificación del sistema penitenciario, con el fin de reducir los riesgos de nuevas evasiones, a través de sistemas biométricos, inteligencia artificial y monitoreo satelital en tiempo real.

El impacto en la política penitenciaria del Ecuador

Este caso ha puesto en evidencia la fragilidad del sistema carcelario ecuatoriano, y ha renovado el debate sobre la necesidad de reformas estructurales profundas. La administración Noboa enfrenta el reto de restaurar la confianza ciudadana, en un contexto marcado por la violencia carcelaria, corrupción institucional y la infiltración del crimen organizado en diversas esferas del Estado.

Las medidas de emergencia implementadas tras la fuga de Fede incluyen:

  • Operativos militares en zonas sensibles.
  • Revisión de perfiles de funcionarios penitenciarios.
  • Aceleración del plan de construcción de nuevas cárceles de alta seguridad.

¿Qué sigue en el proceso judicial?

El caso continúa en fase de instrucción fiscal, etapa en la que se recopilan pruebas y se define la responsabilidad individual de cada uno de los involucrados. La Fiscalía cuenta con un plazo de 90 días para culminar esta etapa, tras la cual se determinará si se formulará acusación formal contra los procesados.

Los abogados defensores de los militares han sostenido que no existe evidencia concluyente sobre su participación directa en la fuga, y que sus defendidos simplemente cumplían funciones logísticas o de custodia sin contacto con el privado de libertad.

Por ahora, el sistema de justicia deberá definir responsabilidades con celeridad y rigor, para evitar que este caso se convierta en otro expediente sin resolución definitiva, como ha ocurrido en situaciones similares del pasado.

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