Una denuncia que sacude la Asamblea Nacional
En un hecho que ha generado gran conmoción en el panorama político del Ecuador, la asambleísta Jhajaira Urresta anunció su renuncia a la bancada de la Revolución Ciudadana (RC), tras alegar haber sido víctima de un insulto profundamente ofensivo por parte de una de sus máximas representantes, Luisa González. La frase, que presuntamente se refería a ella como “Tuerta de m…”, desató un debate nacional sobre los límites del respeto, la inclusión y la ética dentro del poder legislativo.
El respaldo inmediato de Niels Olsen
Ante esta denuncia, el presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen, no tardó en pronunciarse. A través de su cuenta oficial en redes sociales, expresó lo siguiente:
“Mi solidaridad con la asambleísta Jhajaira Urresta. Renunciar a una bancada por principios es un acto de dignidad. La política no puede ser un espacio para burlas ni discriminación”.
Con estas palabras, Olsen no solo ofreció su respaldo a Urresta, sino que también estableció una postura institucional clara y contundente frente a cualquier forma de discriminación, especialmente dentro del seno de la Asamblea.
¿Quién es Jhajaira Urresta y por qué es significativa esta renuncia?
La asambleísta Jhajaira Urresta, reconocida por su papel activo durante las protestas de octubre de 2019 —cuando perdió un ojo debido a la represión policial—, se convirtió en un símbolo de resistencia y compromiso social. Su trayectoria política ha estado marcada por una defensa constante de los derechos humanos, la equidad y la transparencia.
La gravedad del insulto denunciado cobra aún más relevancia considerando su historia personal. La frase que se le habría dirigido no solo ataca su integridad, sino que reaviva una herida abierta, generando indignación en amplios sectores de la ciudadanía y de la clase política.
Luisa González en el centro de la controversia
Luisa González, excandidata presidencial y actual líder visible de la RC, ha estado en el centro de varias polémicas desde las elecciones de 2023. Su supuesta declaración ha sido calificada como una muestra de violencia política de género y discriminación hacia personas con discapacidad.
Hasta el momento, no ha emitido una disculpa pública ni ha negado categóricamente la acusación, lo que ha alimentado aún más el debate y las tensiones internas dentro de su movimiento político.
La discriminación en la política: una problemática estructural
El caso de Urresta no es aislado. En Ecuador y América Latina, la violencia simbólica y verbal en los espacios políticos afecta particularmente a mujeres, personas con discapacidad y representantes de comunidades históricamente marginadas. La normalización de comentarios denigrantes, incluso entre colegas de bancada, representa una amenaza directa a la democracia y a la participación plural.
La intervención de Niels Olsen se convierte, en este contexto, en una señal poderosa de cambio. Al manifestar su solidaridad con Urresta, envía un mensaje claro de que el liderazgo institucional no tolerará estos actos.
Reacciones en redes y entre figuras públicas
Diversos sectores de la sociedad civil, organizaciones de derechos humanos y actores políticos han expresado su respaldo a Jhajaira Urresta. Etiquetas como #SolidaridadConJhajaira y #NoALaDiscriminación se han viralizado en plataformas como Twitter (ahora X) y Facebook, exigiendo una sanción moral y política contra los actos discriminatorios.
Organizaciones feministas y defensoras de derechos de las personas con discapacidad también se han pronunciado, recordando que este tipo de insultos perpetúan estigmas y vulneran la dignidad de quienes han enfrentado adversidades físicas.
El rol de la Asamblea Nacional ante este escenario
Como presidente de la Asamblea, Niels Olsen tiene el desafío y la oportunidad de transformar este incidente en un punto de inflexión institucional. La creación de protocolos de respeto, la capacitación continua en temas de inclusión y la aplicación de sanciones ante comportamientos ofensivos son medidas urgentes que podrían evitar futuras agresiones similares.
Además, existe un llamado creciente para que la Asamblea impulse una reforma normativa contra la violencia política, incluyendo mecanismos de denuncia internos más efectivos y una mayor transparencia en los procesos disciplinarios.
El valor de renunciar por principios
La decisión de Jhajaira Urresta de abandonar su bancada, pese al costo político, ha sido interpretada como un acto de valentía y coherencia. En un entorno donde muchas veces prevalece la lógica partidista por sobre la ética, su renuncia destaca como un ejemplo de integridad.
“Renunciar por principios es un acto de dignidad”, recalcó Olsen, dejando entrever que en su visión, los valores deben prevalecer sobre las estructuras de poder.
Un precedente necesario en la política ecuatoriana
Este suceso no debe ser olvidado ni reducido a una simple disputa interna. Es un llamado de atención a todos los actores políticos para construir un espacio verdaderamente democrático, donde prime el respeto, la empatía y la diversidad.
El gesto de Olsen, más allá de una declaración en redes, debe ser respaldado con acciones institucionales concretas que protejan a las víctimas de violencia política y promuevan una cultura de equidad y diálogo.
Tras la salida de la asambleísta Jhajaira Urresta del bloque de la Revolución Ciudadana, el presidente de la Asamblea Nacional expresó su respaldo públicamente a través de un mensaje en redes sociales.
— Radio Forever (@925forever) July 10, 2025
“Mi solidaridad con la asambleísta Jhajaira Urresta. Renunciar a una bancada… pic.twitter.com/pK6PAsRZz5

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