La ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, aclaró que las observaciones emitidas por el Gobierno respecto a la calidad del agua en Guayaquil responden a problemas técnicos y no a intereses políticos. En una entrevista con Radio Centro, Manzano enfatizó que los controles se realizan a nivel nacional y que la relevancia de Guayaquil radica en su tamaño poblacional y su papel como principal puerto del Ecuador.
Manzano explicó que los análisis realizados por el Ministerio de Ambiente detectaron niveles elevados de metales pesados y coliformes fecales, elementos que superan los límites permitidos por las normas ambientales. Según la ministra, la empresa concesionaria Interagua ha presentado reincidencias en fallas de tratamiento y manejo de residuos, lo que genera preocupación sobre el impacto en la salud pública.
“Interagua no realiza el tratamiento del lodo residual, el cual contiene una cantidad de metales por encima de lo permitido. No se puede entregar un agua sin calidad”, advirtió Manzano, señalando además que las competencias ambientales del Municipio de Guayaquil se mantienen suspendidas hasta que se corrijan las irregularidades detectadas.
La ministra detalló que entre las principales observaciones se encuentra el manejo inadecuado de tensoactivos, sustancias presentes en detergentes que pueden afectar la pureza del agua. “Solicitaremos monitoreos 24/7 para garantizar un control permanente”, afirmó, añadiendo que el Ministerio ha presentado denuncias penales y que existen procesos administrativos en curso que ya han derivado en sanciones económicas.
En respuesta a estas declaraciones, el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, defendió la gestión municipal y aseguró que el agua que consume la ciudad es segura y apta para el consumo humano. A través de un video difundido en su cuenta de X (antes Twitter), Alvarez recorrió instalaciones de la concesionaria y expresó: “Aquí estoy tomando el agua que usted dice que tiene caca. No tiene caca, no tiene metales pesados, no tiene bacterias coliformes”.
Por su parte, el presidente Daniel Noboa respaldó las observaciones técnicas del Ministerio y señaló que los informes revelan concentraciones de aluminio, plomo, zinc y cobre superiores a los valores permitidos. “En pleno 2025 todavía hay quienes creen que está bien que Guayaquil consuma agua con caca, detergente, aluminio, plomo y cobre”, dijo el mandatario, subrayando la necesidad de priorizar la salud pública y la transparencia en la gestión de los servicios básicos.
La controversia entre el Gobierno central y el Municipio de Guayaquil refleja una tensión institucional en torno al control ambiental y la supervisión del agua. Mientras el Ministerio de Ambiente insiste en la responsabilidad técnica de las observaciones, las autoridades locales defienden la calidad del servicio y acusan al Ejecutivo de politizar el tema.

Deja una respuesta