El presidente Daniel Noboa se convirtió en el epicentro de atención nacional este jueves 11 de septiembre de 2025, al participar activamente en la marcha por la paz y la justicia en Guayaquil, enviando un mensaje contundente a la Corte Constitucional (CC) sobre la necesidad de respetar la voluntad popular. Su intervención no solo marcó un hito en la política ecuatoriana, sino que también subrayó la tensión existente entre el Ejecutivo y el máximo organismo judicial en torno a la consulta popular.
Inicio de la marcha: unidad y respaldo ciudadano
La marcha se inició a las 10:00 desde el Palacio de Cristal, ubicado al sur del Malecón Simón Bolívar, con la presencia de miles de ciudadanos que respondieron al llamado del presidente Noboa. Entre los participantes se encontraban la primera dama Lavinia Valbonesi, ministros de Estado y legisladores del movimiento Acción Democrática Nacional (ADN). La caminata, de aproximadamente siete cuadras, se realizó de manera pacífica, pero con un tono firme que reflejaba la determinación de los asistentes de expresar su descontento con las decisiones de la CC.
El evento destacó por su organización ciudadana, con banderas, pancartas y consignas en favor de la democracia directa y la participación ciudadana en decisiones de gran relevancia nacional. La presencia de autoridades y representantes de la sociedad civil reforzó la idea de que se trataba de un movimiento incluyente, que buscaba canalizar el reclamo ciudadano sin recurrir a la violencia.
Discurso de Noboa: firmeza y llamado a la democracia
En la tarima instalada en la avenida 9 de Octubre, el presidente Noboa ofreció un discurso breve pero cargado de mensajes políticos y sociales. Durante aproximadamente dos minutos, enfatizó la importancia de que la ciudadanía pueda decidir libremente en las urnas sobre temas fundamentales para el país.
Noboa señaló:
“Esta es una marcha pacífica, ciudadana, pero también firme. Firme contra los de siempre. Nosotros seguiremos luchando todos los días para cambiar el país y ellos luchan para mantener todo igual. La gente votó dos veces por el cambio y aún así quieren mantener todo igual, quieren estar de lado de los narcotraficantes, de los criminales, de la gente que nos ha hecho daño… No podemos permitir eso”.
El mandatario resaltó que la participación ciudadana es el corazón de la democracia, subrayando que no se trata de posturas políticas extremas, sino de permitir que la voluntad popular se exprese mediante la consulta. La mención a la oposición y a sectores vinculados con la criminalidad reflejó un posicionamiento claro frente a quienes, según él, buscan frenar el cambio político y social que los ecuatorianos demandan.
Consulta popular: un derecho en disputa
Uno de los ejes centrales del discurso fue la consulta popular, recientemente bloqueada por la Corte Constitucional. Noboa criticó la decisión del organismo y reafirmó su compromiso de enviar un nuevo cuestionario, incluyendo preguntas reformuladas y nuevas propuestas que permitan a los ciudadanos pronunciarse sobre asuntos cruciales para el país.
La postura del presidente refleja un interés por fortalecer los mecanismos de democracia participativa, donde los ecuatorianos no solo elijan representantes, sino que también tengan la capacidad de decidir directamente sobre políticas públicas y reformas legales. Esta acción busca garantizar que la voz del pueblo no sea limitada por decisiones institucionales que puedan percibirse como restrictivas.
Guayaquil: un símbolo de resistencia y cambio
En su discurso, Noboa hizo un énfasis particular en Guayaquil como bastión histórico de resistencia y victoria frente a la opresión. Recordó que la ciudad ha enfrentado mafias y situaciones de injusticia, y que su población siempre ha demostrado coraje y determinación para superar desafíos complejos.
“Guayaquil siempre ha luchado, siempre ha sido rebelde, y siempre ha sido victoriosa ante las mafias y la opresión. Nosotros seguiremos luchando, cambiando a este país”, indicó el mandatario.
Este llamado al orgullo local no solo busca fortalecer la identidad ciudadana, sino también movilizar a la población para que participe activamente en los procesos democráticos, reafirmando la idea de que el cambio es posible cuando existe unidad entre gobierno y sociedad.
Reacciones políticas y sociales
La marcha y el discurso de Noboa han generado división de opiniones en el ámbito político. Por un lado, simpatizantes del presidente ven en estas acciones un ejercicio legítimo de liderazgo y un ejemplo de cercanía con el pueblo. Por otro lado, sectores críticos consideran que la intervención directa del mandatario frente a decisiones judiciales podría generar tensiones institucionales.
Analistas políticos coinciden en que esta movilización marca un precedente en la relación entre el Ejecutivo y la Corte Constitucional, especialmente en temas donde se enfrenta la voluntad popular con criterios legales y técnicos. La atención mediática ha sido intensa, y las redes sociales se han llenado de debates sobre la pertinencia y el impacto de la marcha.
Impacto en la opinión pública
La participación de Noboa en la marcha ha tenido un efecto inmediato en la opinión pública, generando un aumento en el interés ciudadano sobre la consulta popular y la transparencia de las decisiones políticas. Encuestas preliminares muestran que un número significativo de ecuatorianos respalda la iniciativa de permitir que la población decida sobre cuestiones de interés nacional, reforzando la percepción de que la democracia directa es un elemento central en la legitimidad de las instituciones.
Además, la presencia de figuras políticas clave junto al presidente, así como la cobertura mediática, ha contribuido a consolidar la imagen de Noboa como un mandatario cercano a la ciudadanía, dispuesto a defender los derechos electorales y la soberanía democrática.
El futuro de la consulta popular
Con la presentación de un nuevo cuestionario, el presidente Noboa busca abrir un camino para que la Corte Constitucional reconsidere su postura y permita que los ciudadanos participen plenamente en decisiones importantes. La estrategia del Ejecutivo combina presión social, movilización ciudadana y diálogo institucional, con el objetivo de garantizar que la voluntad popular prevalezca frente a intereses particulares o bloqueos administrativos.
Expertos en derecho constitucional señalan que este proceso podría sentar un precedente para futuras consultas populares, fortaleciendo la participación directa del pueblo en decisiones legislativas y políticas, y reafirmando el principio de que la democracia no solo se ejerce votando por representantes, sino también tomando decisiones sobre políticas concretas.
El presidente Daniel Noboa llegó al punto final del recorrido de la marcha convocada en Guayaquil este 11 de septiembre. Dio un discurso breve y salió para dirigirse a Cuenca. https://t.co/MqnxXZ7n12 pic.twitter.com/d5zjG9cVvg
— Primicias (@Primicias) September 11, 2025

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