El presidente Daniel Noboa abrió nuevamente el debate nacional sobre el posible retorno de bases militares extranjeras en Ecuador, destacando a Manta y otras zonas estratégicas como lugares clave para una eventual instalación. Sus declaraciones se dieron en el marco de una entrevista con Univisión, tras una reunión con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, en el Palacio de Carondelet, donde se discutió el papel de la cooperación internacional en la seguridad del país.
El referéndum de noviembre y la decisión nacional
El mandatario confirmó que el próximo 30 de noviembre de 2025 se llevará a cabo el referéndum sobre la presencia de bases militares internacionales en Ecuador. La pregunta busca reformar parcialmente el artículo 5 de la Constitución, que actualmente prohíbe la instalación de bases extranjeras en territorio nacional.
La consulta popular preguntará directamente a los ciudadanos:
“¿Está usted de acuerdo con que se elimine la prohibición de establecer bases militares extranjeras o instalaciones extranjeras con propósitos militares y de ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras, reformando parcialmente la Constitución de conformidad con el anexo de la pregunta?”
De aprobarse, Ecuador abriría la posibilidad de retomar acuerdos con aliados internacionales para la lucha contra el narcotráfico, la minería ilegal, el terrorismo y la pesca ilegal.
Manta: un punto estratégico en el mapa geopolítico
La ciudad de Manta, en la provincia de Manabí, vuelve al centro de la discusión geopolítica. Su ubicación frente al Océano Pacífico convierte al puerto en una posición estratégica para monitorear rutas marítimas y controlar actividades criminales que afectan tanto a Ecuador como a la región.
Noboa señaló:
“Manta y otros puntos estratégicos pueden servir para bases internacionales, que puedan controlar y monitorear cualquier actividad criminal en la zona”.
Cabe recordar que entre 1999 y 2009, en el gobierno de Jamil Mahuad, Ecuador permitió la presencia de una base militar de Estados Unidos en Manta. Sin embargo, en 2009, durante la presidencia de Rafael Correa, se ordenó la salida de las tropas extranjeras tras la no renovación del convenio.
Reacciones desde Estados Unidos
Durante la rueda de prensa en Quito, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, aseguró que Estados Unidos está dispuesto a considerar un retorno militar si Ecuador lo solicita formalmente.
Rubio declaró:
“Ecuador es un país soberano; si nos invitan, lo vamos a considerar. Incluso aquí teníamos base militar anteriormente; nos pidieron que nos fuéramos y nos fuimos. Si nos invitan a regresar, es un punto muy estratégico, lo vamos a estudiar, si es que tiene sentido, si es que los ayuda con lo que están enfrentando con la minería ilegal, el narcoterrorismo, la pesca ilegal. Es una decisión del Departamento de Defensa y el presidente Donald Trump. Lo vamos a considerar porque viene de parte de un aliado y un amigo”.
La postura estadounidense refleja el interés de Washington en reforzar su presencia en América Latina para frenar el avance de las redes de narcotráfico y crimen organizado que utilizan a Ecuador como punto logístico.
La Corte Constitucional y el camino legal de la reforma
El 7 de agosto de 2025, la Corte Constitucional (CC) emitió un dictamen favorable para llevar a referéndum la propuesta de reforma parcial al artículo 5 de la Constitución. Esta decisión habilita legalmente al Ejecutivo a consultar a la ciudadanía sobre la eliminación de la prohibición vigente respecto a bases extranjeras.
Este dictamen se convierte en un paso clave, pues la Corte Constitucional actúa como árbitro jurídico en los procesos de enmienda o reforma constitucional. La validación de la Corte permitió al Gobierno fijar la fecha de consulta, despejando así dudas sobre su legalidad.
Seguridad nacional y cooperación internacional
El debate sobre el retorno de bases militares extranjeras en Ecuador se enmarca en un contexto de creciente violencia vinculada al narcotráfico, el sicariato y el crimen organizado. Ecuador, en los últimos años, ha experimentado un aumento drástico en la tasa de homicidios, lo que ha convertido la seguridad en la principal preocupación nacional.
Para el Gobierno de Noboa, la cooperación internacional es vista como un mecanismo de apoyo que podría fortalecer las capacidades nacionales frente a amenazas transnacionales. En ese sentido, Manta y otras zonas costeras ofrecen ventajas tácticas para operaciones conjuntas de inteligencia y control marítimo.
Los detractores del retorno de bases extranjeras
A pesar del respaldo gubernamental, la propuesta genera resistencia en sectores políticos y sociales que ven en la presencia de bases extranjeras una amenaza a la soberanía nacional. Los críticos recuerdan que, durante la base militar en Manta, se denunciaron casos de injerencia extranjera y se cuestionó el alcance de la cooperación con Estados Unidos.
Partidos de oposición, movimientos sociales y sectores afines a la izquierda ecuatoriana han expresado que la reinstalación de bases extranjeras puede significar una pérdida de autonomía en la toma de decisiones en materia de defensa.
Implicaciones geopolíticas para Ecuador
La posibilidad de retomar una base extranjera en Manta coloca a Ecuador en un escenario geopolítico de alto impacto internacional. Por un lado, refuerza la relación bilateral con Estados Unidos, uno de sus principales aliados comerciales y políticos. Por otro, podría generar tensiones con países de la región que rechazan la presencia militar norteamericana en Sudamérica.
Asimismo, la aprobación del referéndum significaría que Ecuador se uniría a otros países latinoamericanos que mantienen acuerdos de cooperación militar con Washington en áreas como la seguridad marítima, la lucha antidrogas y el combate al terrorismo.

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