La terminación unilateral del contrato de servicios ocasionales de Carolina Jaramillo, vocera oficial del gabinete presidencial durante cinco meses, ha generado atención dentro del entorno político y administrativo del país. Jaramillo, quien asumió el cargo el 2 de junio de 2025, fue la primera funcionaria en ocupar esta figura creada por el Ejecutivo para fortalecer la comunicación oficial y unificar los mensajes institucionales.
La carta de notificación, fechada el 25 de noviembre de 2025, confirma que su último día de funciones será el 30 de noviembre, cumpliendo así con lo establecido en su modalidad contractual. Esta decisión se formaliza días después de que la propia Jaramillo anunciara públicamente su renuncia tras los resultados de la consulta popular y referéndum, realizados el 18 de noviembre. En su mensaje, expresó agradecimiento al presidente Daniel Noboa por la confianza depositada y por la oportunidad de liderar la comunicación gubernamental durante un periodo considerado de alta demanda mediática y política.
Durante su gestión, Jaramillo se convirtió en una figura visible para el país. Su rol incluyó brindar declaraciones oficiales, coordinar la difusión de decisiones del Ejecutivo y mantener un enlace permanente entre el Gobierno y los medios de comunicación. Esta posición, inédita en administraciones anteriores, fue creada para atender la necesidad de fortalecer la narrativa institucional, especialmente en momentos sensibles para el Gobierno.
La notificación de terminación explica que, al tratarse de un contrato de servicios ocasionales, la Presidencia de la República puede finalizar la relación laboral de manera unilateral conforme a la normativa vigente. Sin embargo, antes de proceder con el pago de la liquidación correspondiente, la funcionaria debe cumplir con varios requisitos administrativos regulados por los artículos 110 y 111 del Reglamento General a la Ley Orgánica del Servicio Público (LOSEP).
Entre estos requisitos se encuentran:
- Declaración patrimonial jurada de fin de gestión, registrada en el sistema de la Contraloría General del Estado.
- Informe de fin de gestión, dirigido a su jefe inmediato y con copia a la Unidad de Administración del Talento Humano (UATH), mediante el sistema de Gestión Documental y Archivo.
- Devolución de credencial institucional, documento indispensable para el ejercicio de sus funciones.
- Entrega-recepción de bienes asignados, mediante el acta correspondiente.
- Hoja de paz y salvo, debidamente firmada por todas las unidades involucradas.
Estos procedimientos son obligatorios para garantizar un cierre adecuado del ciclo administrativo, asegurar la devolución de bienes públicos y mantener la transparencia institucional.
La salida de Carolina Jaramillo abre nuevamente el debate sobre la estabilidad de los cargos estratégicos y la forma en que el Gobierno estructura su comunicación política. Su rol como vocera oficial fue percibido por muchos como un intento por modernizar y profesionalizar el manejo de información pública, en un contexto donde la relación entre el Estado y la ciudadanía demanda claridad, inmediatez y precisión en los mensajes.

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