El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebraba este domingo su 80 cumpleaños disfrutando de un espectáculo de peleas de artes marciales mixtas en la Casa Blanca, en el cierre de una frenética jornada en la que anunció un acuerdo de paz con Irán.
En una escena sin precedentes, Trump salió del Despacho Oval junto al jefe de la poderosa competición Ultimate Fighting Championship (UFC), su amigo Dana White, y se dirigió hacia el gigantesco octágono donde la estrella española Ilia Topuria protagonizará la pelea estelar.
El mandatario saludó antes desde el histórico balcón Truman mientras sonaba el himno nacional y doce aviones militares realizaban un estruendoso sobrevuelo sobre los jardines de la Casa Blanca.
Trump ocupó entonces su lugar frente a la imponente jaula metálica bautizada como “La Garra”, bajo un arco metálico de 28 metros de altura, más alto que el edificio residencial.
Más de 4.000 invitados cuidadosamente seleccionados asistían a las siete peleas del primer evento deportivo profesional celebrado jamás en la Casa Blanca.
Flanqueado por su esposa, Melania Trump, y por Dana White, Trump vio como el brasileño Diego Lopes noqueó al estadounidense Steve García en menos de tres minutos de esta disciplina de violencia descarnada.

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