Estados Unidos ha movilizado parte de su flota militar en el Caribe debido a la amenaza del huracán Melissa, una tormenta de categoría máxima que avanza con fuerza hacia la región. El Comando Sur (SOUTHCOM) informó que las unidades navales y aéreas fueron reubicadas de manera preventiva para evitar daños ante las condiciones meteorológicas extremas.
Reubicación estratégica por seguridad
Según el comunicado del SOUTHCOM, los buques de guerra y cazas F-35 desplegados en el Caribe desde agosto fueron trasladados temporalmente a zonas seguras, sin afectar su capacidad operativa. “Las fuerzas estadounidenses han implementado planes para condiciones climáticas adversas y se han alejado de áreas peligrosas”, indicó el comando militar.
A pesar del desplazamiento, Washington aseguró que las unidades permanecen listas para cumplir sus misiones, especialmente las relacionadas con el combate al narcotráfico, operación que ha dejado 57 presuntos narcotraficantes muertos en 14 ataques contra embarcaciones, según cifras oficiales recopiladas por la AFP.
Venezuela denuncia intenciones políticas
El gobierno de Venezuela denunció que el despliegue estadounidense no solo busca combatir el tráfico de drogas, sino también ejercer presión política sobre el presidente Nicolás Maduro. Según Caracas, la presencia militar de EE. UU. representa una “amenaza directa a la soberanía regional” y una posible intimidación geopolítica.
Estas acusaciones surgen en un contexto de tensiones diplomáticas entre ambos países, mientras que Washington insiste en que su objetivo principal es garantizar la seguridad marítima y la estabilidad regional.
El USS Gerald R. Ford se une al operativo
A la operación se sumará el portaviones USS Gerald R. Ford, el más moderno de la Marina estadounidense, con capacidad para 75 aeronaves. Su llegada refuerza la presencia naval de Estados Unidos en el Caribe, lo que algunos analistas interpretan como una señal de poder militar y un mensaje político a los gobiernos aliados de Rusia y China en la región.
Huracán Melissa: una amenaza de gran magnitud
El huracán Melissa ha alcanzado categoría 5, con vientos de más de 250 km/h, afectando ya zonas del Caribe oriental. Los países de la región han activado alertas y evacuaciones, mientras que Estados Unidos coordina con la FEMA y la Guardia Costera para brindar apoyo humanitario si fuera necesario.

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