El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llegó este jueves al Vaticano para mantener una reunión con el papa León XIV, en medio de crecientes tensiones diplomáticas entre Washington y la Santa Sede.
La visita ocurre semanas después de que el presidente Donald Trump criticara duramente al pontífice por sus declaraciones sobre la guerra en Oriente Medio y su postura contra las armas nucleares. Trump calificó al papa como “débil” en temas de seguridad y cuestionó su posición frente a Irán.
León XIV ha insistido en múltiples ocasiones en la necesidad de promover la paz y evitar una escalada militar internacional. El pontífice condenó las amenazas de destrucción contra Irán y reiteró que la Iglesia católica mantiene una posición histórica en contra del uso de armas nucleares.
Rubio, quien además es católico, aseguró antes de la reunión que existen varios temas importantes que deben ser abordados con el Vaticano. Entre ellos destacan la libertad religiosa, la situación política en América Latina y las relaciones diplomáticas relacionadas con Cuba.
Tras el encuentro con el papa, Rubio también sostendrá conversaciones con el cardenal Pietro Parolin, considerado el principal responsable de la diplomacia de la Santa Sede. Desde el Vaticano señalaron que la reunión fue solicitada por Washington y que servirá para mantener una conversación “sincera” sobre los recientes acontecimientos internacionales.
Uno de los temas que más preocupa al Vaticano es el conflicto en Oriente Medio. León XIV ha utilizado sus discursos para pedir el cese de la violencia y defender el diálogo diplomático como única salida posible. Sus declaraciones han tenido gran impacto político debido a que es el primer papa nacido en Estados Unidos.
La relación entre Trump y León XIV también se ha visto marcada por diferencias sobre inmigración. El pontífice ha criticado las políticas migratorias impulsadas por sectores conservadores estadounidenses y ha defendido una postura más humanitaria hacia los migrantes.
Además, el papa posee un fuerte conocimiento de América Latina gracias a sus años de misión en Perú, país donde incluso obtuvo la nacionalidad. Esto le ha permitido mantener una visión cercana sobre los problemas sociales y políticos de la región.







