Jorge Ulloa busca salvar la escuela de cine donde nació EnchufeTv

Jorge Ulloa busca salvar la escuela de cine donde nació EnchufeTv

El reconocido cineasta ecuatoriano Jorge Ulloa, uno de los fundadores y directores del fenómeno digital EnchufeTv, sorprendió con una emotiva propuesta durante su participación en ‘Shark Tank México: Creators’. Su objetivo: comprar la escuela de cine donde se formó, el Instituto Tecnológico Universitario de Cine y Actuación (Incine), en Quito, para evitar su cierre y continuar fomentando el desarrollo cinematográfico en Ecuador.

Hace 17 años, Ulloa conoció en esa institución a sus compañeros y colaboradores con quienes daría vida a EnchufeTv, el proyecto que puso a Ecuador en el mapa del entretenimiento digital. En su intervención, el director recordó con nostalgia ese origen:

“Hace 17 años conocí a las personas con las que empecé y hago EnchufeTv en la Escuela de Cine de Quito, una escuela increíble que nos enseñó a hacer cine desde el lugar más vulnerable que tenemos, el lugar que nadie quiere mostrar, para hacer un cine más honesto”.

Ulloa explicó que decidió presentar su propuesta tras ver un anuncio que ponía en venta la institución, lo que significaba su posible desaparición. Su intención es preservar un espacio esencial para la formación de cineastas ecuatorianos y transformarlo en un proyecto sostenible que sirva como motor de la industria audiovisual en el país.

“Es una oportunidad histórica para que al fin exista una industria sostenible en un país donde solo tenemos una industria audiovisual emergente”, sostuvo.

El cineasta detalló que los institutos de educación superior en Ecuador no pueden lucrar, por lo que todos los ingresos se reinvierten en la formación. Su propuesta busca crear un modelo donde los estudiantes desarrollen sus propios proyectos y, a través de ellos, generen valor para la escuela.

“La ganancia está en poder fomentar y crear los proyectos de los estudiantes, para que uno de ellos sea el gran proyecto lucrativo de la escuela”.

El panel de inversionistas, conformado por Oso Trava, Rafa Polinesio y Miriam Mendoza, mostró interés, aunque también escepticismo. Trava señaló que la idea parecía “un programa de becarios masivo” y cuestionó la viabilidad económica del proyecto. Aun así, Ulloa defendió su propuesta, asegurando que su propósito va más allá del dinero:

“Puedo cambiar la historia de lo audiovisual de mi país”.

Finalmente, el proyecto de Ulloa, que requería alrededor de un millón de dólares, no obtuvo inversión. Sin embargo, los “sharks” reconocieron la importancia de su visión. Oso Trava le expresó:

“Te dimos un poco de pushback, pero lo que estás tratando de hacer es importante: generar contenido de valor que educa”.

Rafa Polinesio también lo animó:

“Jorge, si compras esa universidad, cuentas conmigo para esas charlas que quieres que demos allá”.

El intento de Jorge Ulloa, más que una propuesta de negocio, fue un llamado a proteger el legado de una institución que formó a una generación de creadores y que representa el corazón del cine ecuatoriano emergente.

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