La toma de mando de Henry Delgado como nuevo jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Ecuador marca un giro decisivo en la estrategia nacional de seguridad. Durante la ceremonia oficial realizada el 26 de noviembre de 2025 en la Escuela Militar Eloy Alfaro de Parcayacu, el alto mando militar dejó claro que el país entrará en una fase de mayor presión contra las organizaciones criminales. Su declaración, contundente y directa, resonó en todo el acto: “No habrá tregua para el crimen organizado”.
Acompañado por el presidente Daniel Noboa y autoridades de las funciones del Estado, Delgado presentó un panorama detallado de las amenazas que enfrenta la nación. Entre ellas mencionó el tráfico de combustible, el narcotráfico, la actuación de grupos armados y, con especial énfasis, la minería ilegal, una actividad que, según afirmó, ha provocado pérdidas superiores a 10.500 millones de dólares para la economía ecuatoriana. Indicó que, gracias a los operativos de las Fuerzas Armadas, se han logrado afectaciones significativas a estas estructuras delictivas, pero que la batalla continúa.
El nuevo jefe militar insistió en que la institución actuará con firmeza, presencia constante y contundencia operativa. Cada intervención se realizará con el objetivo de neutralizar amenazas y garantizar la seguridad pública. Durante su discurso lanzó una pregunta al país: “¿Queréis seguridad y libertad? Apoyad el accionar de las Fuerzas Armadas.” Con estas palabras convocó a la ciudadanía a respaldar el trabajo de los uniformados en un contexto de alta complejidad delictiva.
A pesar del tono enérgico, Delgado reiteró que todas las acciones militares respetarán los derechos ciudadanos. Sin embargo, pidió directamente a la Función Judicial que fortalezca los procesos penales mediante la implementación de salas especializadas, dirigidas por jueces con conocimientos profundos sobre crimen organizado. Según explicó, sin una justicia sólida, los esfuerzos operativos no tendrán un impacto real y sostenido.
Por su parte, el presidente Daniel Noboa reafirmó su respaldo total a las Fuerzas Armadas, señalando que Ecuador requiere líderes capaces de enfrentar al crimen sin titubeos. “Quien ataque a las Fuerzas Armadas tendrá que enfrentarse conmigo”, afirmó el mandatario, subrayando su compromiso con los uniformados y su lucha por devolver la tranquilidad al país. También exhortó al sector privado a colaborar con aportes en equipos y capacitación, destacando que la seguridad es una tarea compartida.
Esta ceremonia también estuvo marcada por la renovación del alto mando militar que Noboa ejecutó meses atrás, designando a Mauricio Salazar Machuca como comandante de la Fuerza Aérea, a Jhon Miño Razo en el Ejército y a Ricardo Unda Serrano en la Armada. Todos ellos conforman el equipo estratégico que liderará las operaciones coordinadas contra la delincuencia organizada y las economías ilícitas que amenazan al Ecuador.
El mensaje de Delgado y el apoyo presidencial reflejan un enfoque más decidido en la lucha contra la inseguridad, en un momento en que el país busca recuperar el control territorial y frenar el avance criminal.

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