La transición en el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP) se ha convertido en un punto de atención nacional. Sin embargo, desde el propio Gobierno se ha aclarado que este relevo en la cartera no implica un giro en las políticas públicas, sino un fortalecimiento estratégico destinado a consolidar los avances logrados hasta ahora.
El director ejecutivo del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Iniap), Raúl Jaramillo, fue enfático al afirmar que el MAGP mantendrá, e incluso potenciará, las decisiones adoptadas durante los últimos años. Sus declaraciones tuvieron lugar durante la inauguración del Primer Congreso Internacional del Arroz 2025, un espacio crucial para productores, especialistas e instituciones vinculadas al agro ecuatoriano.
Un relevo ministerial que impulsa estabilidad
El lunes 17 de noviembre, el entonces ministro Danilo Palacios anunció su salida del MAGP. De inmediato, el presidente Daniel Noboa nombró a Juan Carlos Vega, quien anteriormente se desempeñó como ministro de Economía y Finanzas. Este relevo generó expectativas en el sector; no obstante, Jaramillo subrayó que la transición no representa un cambio de dirección, sino una reafirmación del trabajo realizado.
Según afirmó, el exministro Palacios deja una gestión “brillante”, basada en el consenso y en la articulación constante con los actores del sector agropecuario. Destacó que durante dos años se mantuvo un diálogo abierto con productores y gremios, lo que sentó bases sólidas para los proyectos actuales.
Fortalecimiento institucional del Iniap y Agrocalidad
Durante su intervención, Jaramillo señaló que la decisión del Gobierno es seguir adelante con los programas y planes planteados. Explicó que esta nueva etapa busca robustecer el trabajo de instituciones clave, como:
- Iniap, encargado de la investigación agrícola, innovación y transferencia tecnológica.
- Agrocalidad, institución responsable del control sanitario y fitosanitario en el país.
- Las direcciones distritales, como la del Guayas, que juegan un rol fundamental en el acompañamiento directo al productor.
El objetivo es consolidar un marco técnico y científico que permita enfrentar desafíos como plagas, enfermedades, baja productividad y variabilidad climática.
Impulso a la investigación y al uso de semillas certificadas
Uno de los énfasis centrales del Gobierno será fortalecer la investigación aplicada, la generación de nuevo conocimiento y la producción de semillas certificadas, elementos indispensables para elevar el rendimiento agrícola y garantizar la seguridad alimentaria.
Jaramillo remarcó que temas como el manejo de enfermedades, la mejora de variedades y la transferencia de tecnología serán parte de los pilares a reforzar. Subrayó que “esto no se puede hacer solo”, por lo que llamó a productores, industrias y academia a construir alianzas estratégicas que aceleren los resultados.
Un llamado a la unidad del sector arrocero y agropecuario
En el marco del Congreso Internacional del Arroz, el representante del Iniap destacó la importancia de trabajar de manera articulada con la cadena arrocera, uno de los sectores más representativos del agro ecuatoriano. Explicó que eventos como este permiten generar nexos, compartir experiencias y proyectar nuevas cooperaciones.
Asimismo, recordó que el Iniap continuará siendo parte del Fondo Latinoamericano de Arroz Bajo Riego, una iniciativa regional que impulsa investigaciones y tecnologías especializadas para mejorar la productividad y sostenibilidad del cultivo.
Acompañamiento del sector privado y gremial
Durante su exposición, Jaramillo estuvo acompañado de representantes de la Asociación Ecuatoriana de Semillas (Ecuasem) y de empresas líderes en la cadena arrocera, un ejemplo claro de la colaboración público-privada que se quiere consolidar. Afirmó que “el trabajo no se detiene”, y que continuarán promoviendo investigaciones, capacitaciones y la llegada de expertos internacionales para fortalecer las capacidades del país.

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