El expresidente del Consejo de la Judicatura (CJ), Wilman Terán, enfrenta uno de los momentos más duros de su trayectoria judicial y política. Este exfuncionario, quien en su momento presidió el máximo organismo encargado de la administración de justicia en Ecuador, fue trasladado recientemente a la cárcel del Encuentro, en la provincia de Santa Elena, como parte de un operativo de seguridad que movilizó a trescientos presos considerados de alta peligrosidad.
El traslado de Wilman Terán a la cárcel del Encuentro
El movimiento de reclusos, que incluye a figuras polémicas del escenario político y criminal ecuatoriano, fue ejecutado por el Gobierno el 12 de noviembre de 2025. Entre los trasladados se encuentra Terán, conocido con el alias de “Diablo”, quien hasta hace poco permanecía en la cárcel 4 de Quito. Según informes, antes de su llegada a este nuevo centro penitenciario, había sido llevado a la cárcel de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil, para luego retornar temporalmente a Quito.
El traslado hacia la cárcel del Encuentro, una de las más nuevas y seguras del país, forma parte de la estrategia estatal para disminuir los riesgos de corrupción, extorsión y tráfico de influencias dentro del sistema carcelario. Este recinto fue diseñado con tecnología avanzada, sistemas de vigilancia permanente y control estricto de comunicaciones, medidas destinadas a evitar el contacto ilegal entre reos y funcionarios externos.
Los casos que condenaron a Wilman Terán
Wilman Terán fue sentenciado tres veces por corrupción en distintos procesos judiciales: Independencia Judicial, Metástasis y Pantalla. En cada uno de ellos se determinó su participación en actos que vulneraron la transparencia y la independencia del sistema de justicia ecuatoriano.
En el caso Independencia Judicial, Terán recibió una condena de nueve años y cuatro meses de prisión por obstrucción a la justicia. Este proceso reveló una red interna de manipulación de decisiones judiciales en favor de determinados intereses políticos y económicos.
Posteriormente, en el caso Metástasis, el exfuncionario fue hallado culpable de delincuencia organizada, recibiendo la misma pena de nueve años y cuatro meses. Las investigaciones apuntaron a la existencia de vínculos entre jueces, abogados y exautoridades que operaban dentro de una estructura de corrupción judicial a gran escala.
Finalmente, en el caso Pantalla, fue condenado a seis años y ocho meses de cárcel por asociación ilícita, un proceso que reveló cómo se habrían manipulado sentencias y trámites judiciales mediante la creación de empresas pantalla y redes de sobornos.
Un cuarto proceso abierto: caso Vidrio Libre
A pesar de sus tres condenas, Terán continúa enfrentando la justicia. Actualmente es procesado por un cuarto caso, conocido como Vidrio Libre, que investiga irregularidades relacionadas con la liberación del exvicepresidente Jorge Glas Espinel en 2022. Según la Fiscalía, existirían evidencias de que Terán habría intervenido para facilitar la excarcelación de Glas mediante presiones y favores judiciales.
Este proceso ha reavivado el debate sobre la corrupción estructural dentro del sistema judicial ecuatoriano, un problema que, según expertos, no solo involucra a jueces y fiscales, sino también a redes externas de influencia política y económica que buscan manipular fallos en su beneficio.
La nueva cárcel del Encuentro: un centro de máxima seguridad
La cárcel del Encuentro, ubicada en Santa Elena, ha sido descrita como uno de los proyectos penitenciarios más ambiciosos del Ecuador. Su construcción responde a la necesidad de controlar a internos considerados de alto riesgo, entre ellos líderes de bandas criminales y exfuncionarios públicos implicados en delitos graves.
El recinto cuenta con bloques separados por niveles de peligrosidad, sistemas biométricos de ingreso, vigilancia por drones y cámaras de reconocimiento facial. Además, cada módulo tiene control de señal telefónica y acceso limitado a visitas, lo que impide la comunicación externa no autorizada.
El Gobierno ha señalado que el objetivo principal de estos traslados es garantizar la seguridad interna del país, evitando fugas, motines y la continuidad de actividades ilícitas desde el interior de las prisiones.
Otros presos trasladados junto a Terán
En el mismo operativo también fueron trasladadas varias figuras públicas y criminales conocidos. Entre ellos se encuentra el exvicepresidente Jorge Glas, quien cumple penas por asociación ilícita y cohecho, el exasambleísta del PSC Pablo Muentes, vinculado a tramas de corrupción política, y Carlos Edwin Argudo, alias Invisible, presunto cabecilla de una estructura delictiva.
Asimismo, figuran nombres como Álvaro Jesús Montaño, alias Palanqueta, y Gilberto Antonio Chamba, conocido como el Monstruo de Machala, condenado por múltiples homicidios. Todos estos reos fueron seleccionados por su alto perfil de peligrosidad y por su capacidad de influir en actividades criminales desde sus celdas anteriores.
El traslado conjunto de estas figuras demuestra una estrategia gubernamental de centralización y aislamiento, buscando evitar que los líderes de diferentes estructuras delictivas mantengan contacto con sus organizaciones externas.

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