El 21 de septiembre de 2025 quedará marcado como un día clave en la política ecuatoriana. Desde la madrugada, simpatizantes del presidente Daniel Noboa se dieron cita en los exteriores de la Corte Constitucional, en Quito, para expresar su respaldo al Decreto 153, recientemente remitido por el Consejo Nacional Electoral (CNE) a este organismo. Entre carteles, banderas y consignas, la consigna fue clara: “¡Nueva Constitución!”, un grito que refleja el deseo de cambio y transformación institucional que impulsa el actual Gobierno.
La concentración ciudadana en apoyo al Gobierno
Desde la noche del sábado 20 de septiembre, varios ciudadanos comenzaron a instalarse en las inmediaciones de la Corte Constitucional. Familias completas, jóvenes universitarios, colectivos barriales y representantes de sectores sociales acudieron con la firme convicción de respaldar al presidente Noboa.
El ambiente estuvo cargado de energía y compromiso político. Entre tambores, megáfonos y pancartas, se repetía una sola consigna: la convocatoria a una Asamblea Constituyente como salida a los problemas estructurales que atraviesa el Ecuador.
La presencia policial y militar fue reducida, lo que generó un espacio abierto para la manifestación pacífica. Los asistentes permanecieron en el platón durante horas, portando carteles con mensajes como:
- “Con Noboa, una nueva era”
- “Por un Ecuador moderno y justo”
- “Constituyente ya”
El trasfondo del Decreto 153
El Decreto 153 marca un punto de inflexión en el pulso institucional entre el Ejecutivo y la Corte Constitucional. Este documento busca abrir la puerta a una Asamblea Constituyente, un mecanismo que, según el Gobierno, permitirá diseñar una Nueva Constitución acorde a los retos del siglo XXI.
La propuesta llega luego de la polémica alrededor del Decreto 148, que también planteaba un camino hacia la Constituyente, pero que fue suspendido de manera provisional por la Corte tras admitir varias demandas de inconstitucionalidad. Posteriormente, el propio presidente decidió derogarlo, dejando el escenario listo para la nueva estrategia política: el Decreto 153.
Este decreto, remitido por el CNE a la Corte Constitucional, deberá superar el examen jurídico para determinar si cumple con los requisitos constitucionales y procedimentales para avanzar hacia una consulta popular que respalde el llamado a Constituyente.
La demanda de una Nueva Constitución no es nueva en la historia del país. Sin embargo, bajo el liderazgo de Daniel Noboa adquiere un matiz diferente: se plantea como un instrumento de modernización del Estado, de reforma estructural y de consolidación de un modelo político que responda a las demandas ciudadanas de seguridad, empleo, innovación y transparencia.
Para los simpatizantes del Gobierno, la actual Constitución ha demostrado ser insuficiente para resolver los desafíos que enfrenta Ecuador. La inseguridad, la crisis económica y la falta de gobernabilidad son factores que, según los manifestantes, solo podrán enfrentarse con un nuevo marco constitucional.
El CNE ya cumplió con el envío del decreto a la Corte, pero el verdadero debate comienza ahora. La Corte Constitucional tendrá la responsabilidad de analizar si el decreto se ajusta a derecho. Esta instancia se convierte así en el árbitro de un proceso que podría definir el rumbo político del país durante la próxima década.
En este escenario, la manifestación del 21 de septiembre no solo representó un acto de apoyo popular, sino también una demostración de presión ciudadana hacia las instituciones. El mensaje es claro: el pueblo demanda una respuesta ágil y favorable a la propuesta del presidente Noboa.

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