Asamblea reacciona a propuesta de Daniel Noboa para reducir el número de legisladores

La propuesta del presidente Daniel Noboa para reducir el número de legisladores en la Asamblea Nacional ha encendido un amplio debate en el escenario político ecuatoriano. A pesar de que aún no se han definido los detalles sobre el mecanismo específico y la magnitud del recorte, diversos bloques legislativos y actores políticos ya han fijado posiciones. El planteamiento de Noboa, que busca ser incluido en una consulta popular a realizarse en diciembre de 2025, tiene como objetivo modificar el actual sistema de representación política y ajustar el gasto público, en un contexto de austeridad y reclamo ciudadano por mayor eficiencia institucional.

La propuesta de Noboa: un intento de reconfigurar el poder legislativo

El mandatario ecuatoriano presentó oficialmente el cuestionario de la consulta popular el 5 de agosto de 2025, donde incluyó la pregunta referente a la reducción de asambleístas:

“¿Está usted de acuerdo con reducir el número de asambleístas y para ello modificar el sistema de elección, enmendando la Constitución de conformidad con el Anexo de la pregunta?”

Este planteamiento responde a un clamor ciudadano que considera que el actual número de 151 legisladores es excesivo y genera una carga innecesaria para las finanzas estatales. El enfoque de Noboa se centra en optimizar la representatividad, buscando un modelo más eficiente, pero que garantice la pluralidad de voces.

Reacciones en la Asamblea Nacional: respaldos estratégicos y resistencias firmes

La reacción inicial en la Asamblea Nacional ha sido variada. Dentro del Partido Social Cristiano (PSC), voces como la del legislador Otto Vera han respaldado la propuesta con firmeza. Vera sostuvo que este es un tema que se ha debatido internamente en su bancada desde hace tiempo, argumentando que “es necesario reducir la carga del Estado, y eso incluye a la Asamblea”. El PSC ve en esta iniciativa una oportunidad para fortalecer su narrativa de eficiencia y reducción del gasto público.

Por otro lado, dentro del movimiento oficialista Acción Democrática Nacional (ADN), la propuesta es vista como un mecanismo de gobernabilidad. Legisladores cercanos a Noboa consideran que una Asamblea más reducida y funcional podría facilitar la agenda de reformas estructurales que el Ejecutivo busca implementar en los próximos años.

Sin embargo, no todas las bancadas están de acuerdo. La Revolución Ciudadana (RC), liderada por el expresidente Rafael Correa, ha manifestado su rechazo, señalando que la propuesta podría afectar la representación de las minorías y concentrar el poder político en pocas manos. Para la RC, esta medida es percibida como un intento de debilitar a la oposición y reducir el contrapeso institucional.

Argumentos a favor: eficiencia estatal y ahorro económico

Los defensores de la propuesta de Noboa argumentan que la reducción del número de legisladores permitiría optimizar el gasto público, eliminando sueldos, dietas, asesores y otros rubros que representan una carga para las arcas fiscales. Además, sostienen que una Asamblea más pequeña sería más eficiente en la toma de decisiones, evitando la dispersión y el bloqueo legislativo.

Desde el sector empresarial y académico, también se han levantado voces de apoyo. Expertos en administración pública subrayan que Ecuador debe modernizar sus instituciones, adaptándolas a las realidades presupuestarias actuales y fortaleciendo los mecanismos de transparencia.

Críticas y preocupaciones: representatividad y concentración de poder

Los opositores a la propuesta señalan que reducir el número de asambleístas podría disminuir la representatividad de las provincias menos pobladas, afectando la voz de comunidades rurales, pueblos indígenas y sectores históricamente marginados. Desde su perspectiva, el riesgo es crear una Asamblea más homogénea, donde solo las grandes urbes y los partidos tradicionales tengan espacio.

Además, existe la preocupación de que una Asamblea reducida facilite la concentración de poder en manos del Ejecutivo, debilitando los contrapesos democráticos. Organizaciones de la sociedad civil han advertido que cualquier reforma de este tipo debe ir acompañada de un análisis técnico riguroso y de mecanismos que aseguren la inclusión política de todos los sectores sociales.

Un debate que trasciende la Asamblea: la consulta popular como termómetro político

La consulta popular propuesta por Noboa será un verdadero termómetro político. Si bien el mandatario cuenta actualmente con un importante respaldo ciudadano, la campaña por el “Sí” o el “No” a la reducción de legisladores podría polarizar aún más el ambiente político.

Sectores que hoy se muestran escépticos podrían modificar su posición si la ciudadanía manifiesta un apoyo masivo a la medida. No obstante, el éxito de la consulta dependerá también de cómo el Ejecutivo articule su estrategia comunicacional, explicando con claridad los beneficios y disipando los temores sobre una eventual pérdida de representatividad.

Implicaciones futuras: ¿puede Noboa cambiar la arquitectura institucional del Ecuador?

Más allá del número de asambleístas, la propuesta de Noboa abre la puerta a un debate más amplio sobre la necesidad de modernizar la arquitectura institucional del Ecuador. La posible reducción del parlamento podría ser el primer paso hacia una reforma política integral que revise el sistema de representación, la configuración de circunscripciones y la relación entre los poderes del Estado.

Si la consulta popular prospera y la reforma se implementa, Noboa podría sentar un precedente que modifique el equilibrio de poder en el país y redefina las reglas del juego político para las próximas décadas.

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