Luz verde para bases militares extranjeras en Ecuador

Luz verde para bases militares extranjeras en Ecuador

El 3 de junio de 2025, con 82 votos a favor, el Pleno de la Asamblea Nacional del Ecuador aprobó en segundo debate una reforma parcial al artículo 5 de la Constitución. Esta decisión histórica abre las puertas al establecimiento de bases militares extranjeras en territorio ecuatoriano, una medida propuesta por el presidente Daniel Noboa en el marco del conflicto armado interno que azota al país desde enero de 2024.


¿Qué implica la reforma constitucional aprobada?

El texto aprobado elimina la prohibición vigente en la Constitución de instalar bases extranjeras con fines militares o ceder instalaciones militares nacionales a fuerzas armadas extranjeras. Con este cambio, Ecuador podría permitir la presencia militar internacional dentro de sus fronteras, en una decisión sin precedentes en su historia reciente.

La justificación del Ejecutivo se basa en la necesidad de reforzar la capacidad del Estado para combatir al crimen organizado transnacional, que ha tomado fuerza y estructura militar, poniendo en jaque a las autoridades locales y a la seguridad ciudadana. La cooperación con potencias aliadas es vista como un mecanismo estratégico para enfrentar esta amenaza de forma más efectiva.


La pregunta que se llevará a referéndum

Con la aprobación del Legislativo, la siguiente etapa será la evaluación por parte de la Corte Constitucional, la cual deberá determinar si el texto cumple con los requisitos legales para ser sometido a consulta popular. La pregunta planteada es la siguiente:

“¿Está usted de acuerdo con que se elimine la prohibición de establecer bases militares extranjeras o instalaciones extranjeras con propósitos militares, y de ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras, reformando parcialmente la Constitución de conformidad con el anexo de la pregunta?”

Una vez que la Corte emita su dictamen de constitucionalidad o transcurran los 90 días establecidos por ley, el Consejo Nacional Electoral (CNE) tendrá un máximo de 45 días para convocar al referéndum nacional. La ciudadanía decidirá en las urnas si se modifica o no la Carta Magna para permitir esta reforma.


Razones del Gobierno para impulsar la reforma

Según el presidente Noboa y su equipo de seguridad, Ecuador enfrenta un conflicto armado interno de alta intensidad contra estructuras delictivas con financiamiento internacional, armamento de guerra y control territorial. Las bandas criminales se han expandido en cárceles, puertos, centros urbanos y zonas rurales estratégicas, lo que exige una respuesta militar con mayores capacidades técnicas y operativas.

El apoyo de fuerzas extranjeras, según el Ejecutivo, no implicaría una pérdida de soberanía, sino una colaboración puntual en defensa del Estado y la paz social. Países como Estados Unidos, Colombia e Israel han manifestado interés en colaborar mediante entrenamientos, inteligencia, tecnología y operativos conjuntos.


¿Qué dice la oposición y los defensores de la soberanía?

Diversos sectores políticos y sociales han manifestado su preocupación frente a la posibilidad de establecer bases militares extranjeras en el país. Organizaciones de derechos humanos, movimientos indígenas y partidos de izquierda han advertido sobre una eventual subordinación militar y política a potencias extranjeras, especialmente si se establece una presencia prolongada o sin mecanismos claros de control.

Además, se teme que esta decisión pueda abrir la puerta a intervenciones extranjeras encubiertas, al estilo de lo que ha ocurrido en otros países de la región en décadas pasadas. También existen inquietudes respecto a la privacidad de datos, el respeto a los derechos humanos, y la legalidad de las operaciones conjuntas que podrían realizarse dentro del territorio ecuatoriano.


¿Qué países podrían establecer bases en Ecuador?

Aunque el Gobierno no ha oficializado qué países estarían contemplados para cooperar, se especula que Estados Unidos es el principal interesado en recuperar una base estratégica en el Pacífico Sur, como lo fue la Base de Manta, que funcionó hasta 2009. En aquella época, el gobierno del entonces presidente Rafael Correa decidió no renovar el convenio con Washington, bajo el argumento de preservar la soberanía nacional.

Además de Estados Unidos, países como Colombia, Israel, España y Francia han mostrado interés en estrechar la cooperación militar con Ecuador, especialmente en áreas de lucha antinarcóticos, inteligencia táctica, ciberseguridad y entrenamiento de fuerzas especiales.


El impacto geopolítico de la reforma

La decisión de permitir bases militares extranjeras no solo tiene consecuencias internas. A nivel regional, Ecuador podría alinearse más estrechamente con los intereses de seguridad hemisférica de Estados Unidos, lo que podría generar reacciones adversas de gobiernos como el de Venezuela, Nicaragua o Bolivia, quienes tradicionalmente han rechazado cualquier tipo de intervención extranjera.

Por otro lado, esta política también podría fortalecer la cooperación binacional con Colombia en la frontera norte, donde los grupos armados irregulares, narcotraficantes y disidencias de las FARC representan una amenaza latente para ambos países.


Perspectivas ciudadanas y el papel del referéndum

La última palabra la tendrá el pueblo ecuatoriano. Si bien las encuestas aún no son concluyentes, existen posturas divididas entre quienes ven esta reforma como una medida necesaria para enfrentar al crimen organizado, y quienes consideran que se está entregando soberanía nacional a intereses foráneos.

El referéndum será un ejercicio crucial para evaluar el nivel de confianza de la ciudadanía en las instituciones del Estado, en un contexto donde la inseguridad, la corrupción y la polarización política son temas constantes.

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