Un nuevo hecho de violencia conmocionó a la ciudad de Guayaquil durante la madrugada de este jueves 12 de marzo, cuando se reportó el asesinato de tres menores de edad dentro de una vivienda en la parroquia Pascuales, al norte de la urbe.
El crimen ocurrió alrededor de la 01:00 de la madrugada en una casa ubicada en la cooperativa Assad Bucaram, donde agentes de la Policía Nacional acudieron tras recibir reportes de múltiples detonaciones de arma de fuego en el sector.
Al ingresar al inmueble, los uniformados encontraron una escena alarmante. En un espacio destinado como sala de la vivienda, los agentes hallaron los cuerpos de tres adolescentes de 14, 15 y 16 años, quienes se encontraban en posición de cúbito ventral, es decir, boca abajo. Tras una primera inspección, se confirmó que las víctimas presentaban múltiples impactos de bala en diferentes partes del cuerpo.
De acuerdo con información preliminar de la Policía, ninguno de los menores registraba antecedentes penales, según los datos verificados en los sistemas institucionales.
Durante el levantamiento de indicios, los peritos de Criminalística encontraron quince vainas percutidas calibre 9 milímetros, lo que evidencia la intensidad del ataque armado ocurrido dentro de la vivienda. Además, los agentes levantaron un teléfono celular que será analizado como parte de las investigaciones para determinar posibles pistas sobre lo ocurrido.
En uno de los dormitorios del inmueble, las autoridades también hallaron una motocicleta negra marca Suzuki, la cual presentaba alerta de robo, por lo que fue incorporada como evidencia dentro del proceso investigativo.
La madre de dos de los adolescentes relató a la Policía que se dedica a la venta de zapatos y que arrienda la vivienda donde residía con sus hijos. Según explicó, durante la semana suele permanecer en la casa de su hermana, quien se encuentra embarazada, por lo que regresa a su domicilio únicamente los fines de semana.
La mujer indicó que, mientras se encontraba en la vivienda de un familiar durante la madrugada, escuchó varias detonaciones que parecían disparos. Poco después, una persona que transitaba por el sector le avisó que cerca de la casa donde se encontraban sus hijos y su sobrino se habían escuchado tiros.
Testigos habrían señalado que un vehículo de color rojo salió del lugar a gran velocidad inmediatamente después de que se escucharan las detonaciones.
La madre también manifestó que sus hijos, de 15 y 16 años, solían permanecer en la vivienda junto con su primo de 14 años. Señaló además que los adolescentes habían cursado únicamente la educación primaria y actualmente no se encontraban estudiando.
Los cuerpos fueron levantados por disposición del fiscal de turno y trasladados al Departamento de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde se realizarán las necropsias correspondientes mientras continúan las investigaciones para esclarecer este violento hecho ocurrido en Pascuales.







