Ecuador ha ejecutado un importante operativo penitenciario con el traslado de 574 personas privadas de libertad, con el objetivo de prevenir la propagación de tuberculosis y otras enfermedades respiratorias dentro del sistema carcelario. Esta medida, llevada a cabo el 29 de julio de 2025, responde a una estrategia sanitaria y de descongestión impulsada por el Servicio Nacional de Atención Integral (SNAI).
Reubicación estratégica dentro del complejo penitenciario del Guayas
Los internos fueron trasladados desde el Centro de Rehabilitación Social Guayas N.º 4, conocido como la Penitenciaría del Litoral, hacia el Centro de Privación de Libertad Guayas N.º 1, también denominado cárcel Regional. Ambos centros se encuentran dentro del complejo penitenciario del Guayas, ubicado en el kilómetro 16.5 de la vía a Daule, a las afueras de Guayaquil.
Este traslado fue ejecutado con protocolos sanitarios reforzados, vigilancia de unidades especializadas y bajo estrictas medidas de seguridad. La acción forma parte de un plan más amplio para mejorar las condiciones de reclusión y fortalecer la atención médica de los internos.
Tuberculosis en cárceles: una amenaza latente
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa que encuentra un ambiente propicio para su propagación en espacios cerrados, con hacinamiento y escasa ventilación, condiciones presentes en varias cárceles de Ecuador. Según datos del Ministerio de Salud Pública, los centros penitenciarios han registrado brotes recurrentes de tuberculosis, afectando tanto a internos como al personal penitenciario.
Por esta razón, el SNAI y el Ministerio de Salud han intensificado las campañas de detección temprana, tamizaje y aislamiento de casos sospechosos. El reciente traslado busca no solo contener brotes existentes, sino evitar nuevos contagios, especialmente en recintos con sobrepoblación.
Descongestión carcelaria como prioridad del Gobierno Nacional
Uno de los objetivos fundamentales de este operativo es la descongestión del sistema penitenciario ecuatoriano, que ha sido foco de crisis y violencia durante los últimos años. La Penitenciaría del Litoral, en particular, ha sido escenario de graves disturbios, motines y asesinatos masivos relacionados con enfrentamientos entre bandas criminales.
Con esta medida, el SNAI busca redistribuir a los internos de forma más equitativa, permitiendo una mejor gestión de la población penitenciaria, mayor seguridad y mejores condiciones de atención. Este plan se enmarca en una política penitenciaria nacional que incluye reformas estructurales, inversiones en infraestructura y capacitación del personal.
La sombra de Los Choneros y alias ‘Fito’
Hasta hace poco, el complejo penitenciario del Guayas albergaba a Adolfo Macías Villamar, alias Fito, uno de los criminales más peligrosos del país y cabecilla de la organización delictiva Los Choneros. Su influencia dentro de la Penitenciaría del Litoral generó un clima de intimidación y descontrol.
El 25 de junio de 2025, alias Fito fue recapturado por fuerzas especiales y trasladado a La Roca, un centro de máxima seguridad. Semanas más tarde, el Gobierno ecuatoriano anunció su extradición a Estados Unidos, lo que representó un golpe directo a la estructura criminal que operaba desde el interior del penal.
Su salida del complejo penitenciario ha facilitado acciones como el reciente traslado de presos, reduciendo el riesgo de represalias, amotinamientos o boicots por parte de bandas criminales.
Cooperación internacional: deportación de presos colombianos
De forma paralela, Ecuador ha iniciado un proceso de deportación de presos de nacionalidad colombiana, en cumplimiento del Acuerdo Ministerial del 2 de julio de 2025. Esta disposición busca aliviar la carga del sistema penitenciario nacional, devolviendo a los reclusos a su país de origen para que cumplan sus condenas bajo la jurisdicción colombiana.
El plan contempla la deportación de aproximadamente 1.000 reclusos, muchos de ellos involucrados en delitos relacionados con el narcotráfico y el crimen organizado. Aunque esta decisión fue calificada como «unilateral» por el gobierno de Colombia, las autoridades ecuatorianas han sostenido que la medida respeta la normativa internacional y los acuerdos bilaterales vigentes.
Atención integral en el nuevo centro de reclusión
Los 574 internos trasladados a la cárcel Regional recibirán atención médica inmediata, controles de salud periódicos y seguimiento psicológico, como parte del protocolo de prevención sanitaria. El Ministerio de Salud y el SNAI trabajarán en conjunto para identificar posibles contagios de tuberculosis, aplicar tratamientos directamente observados (DOT) y monitorear las condiciones de salud de los internos.
Además, se están implementando módulos de atención médica preventiva, así como charlas informativas sobre higiene, autocuidado y prevención de enfermedades respiratorias, con el objetivo de construir una cultura de salud dentro de los centros penitenciarios.
Un paso firme hacia una reforma penitenciaria estructural
El traslado de reclusos, junto con otras acciones en curso, es parte de una reforma penitenciaria integral que busca transformar el sistema carcelario de Ecuador, marcado por años de abandono institucional, violencia e impunidad.
El Gobierno ha anunciado inversiones en infraestructura carcelaria, construcción de nuevos pabellones, mejoramiento de servicios básicos y fortalecimiento de la seguridad interna. Asimismo, se está promoviendo la rehabilitación social, con programas educativos, capacitación laboral y apoyo psicológico.
Estas acciones tienen como meta reducir los índices de reincidencia, fomentar la reinserción social y garantizar un entorno digno para todas las personas privadas de libertad.