La NASA reveló nuevas imágenes del cráter provocado por el impacto de un cohete de SpaceX contra la superficie de la Luna, ocurrido el pasado 5 de agosto. Las fotografías fueron obtenidas por el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO) entre el 11 y el 12 de agosto.
Las imágenes permitieron a los científicos analizar con mayor precisión las características de la zona afectada y determinar las dimensiones aproximadas del cráter. Según la NASA, la formación tiene unos 18 metros de ancho y una profundidad inferior a los tres metros, calculada a partir de la longitud de la sombra registrada en las fotografías.
Imágenes muestran los efectos del impacto
El objeto que impactó contra la Luna correspondía a la parte superior de un Falcon 9 de SpaceX. El cohete había sido lanzado en enero de 2025 con el módulo Blue Ghost 1, desarrollado por Firefly Aerospace, que posteriormente consiguió realizar un alunizaje controlado.
Las fotografías del LRO muestran diferentes ángulos del lugar de la colisión. En ellas pueden observarse vetas claras y oscuras alrededor del cráter, características que permiten estudiar cómo se desplazó el material lunar durante el impacto.
La NASA explicó que las zonas oscuras están relacionadas con polvo y rocas de la superficie que han sido alterados durante largos periodos por la acción del viento solar, los rayos cósmicos y los impactos de micrometeoritos.
Parte de este material fue expulsado durante la colisión desde una profundidad aproximada de 45 centímetros.
En contraste, las áreas más claras que rodean el borde del cráter corresponden a material reciente procedente de capas más profundas del subsuelo lunar, que quedó expuesto tras el impacto.
El LRO continúa estudiando la Luna
El Orbitador de Reconocimiento Lunar, en funcionamiento desde 2009, permite obtener imágenes detalladas de la superficie del satélite natural de la Tierra. La nave realiza recorridos de polo a polo aproximadamente cada dos horas.
Las nuevas fotografías se suman a otras observaciones realizadas sobre el sitio del impacto. La agencia espacial de Corea del Sur también había difundido imágenes de la zona el 6 de agosto, un día después de la colisión.
El nuevo registro de la NASA proporciona información sobre las dimensiones del cráter y la distribución de los materiales desplazados, datos que pueden ser utilizados para continuar estudiando la superficie lunar y los efectos de impactos recientes.

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