El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse al estrecho de Ormuz como un supuesto “nuevo territorio estadounidense”, elevando nuevamente la tensión con Irán. El mandatario publicó en su red social Truth Social una imagen de la zona marítima con la frase “NUEVO territorio de Estados Unidos”.
La publicación ocurre en medio de una creciente disputa entre Washington y Teherán y después de varias declaraciones de Trump sobre el control estadounidense de esta estratégica vía marítima.
Trump aumenta la presión sobre Irán
Trump ya había señalado que Estados Unidos podría declarar el estrecho de Ormuz como territorio estadounidense después de derrotar a Irán. El presidente también afirmó que Washington mantiene el control de la zona y que ningún barco debería atravesarla sin autorización estadounidense.
Las declaraciones forman parte de una estrategia de presión sobre el Gobierno iraní, mientras las negociaciones entre ambos países permanecen estancadas.
El mandatario estadounidense ha insistido en que las capacidades militares iraníes han sido severamente afectadas por las operaciones realizadas por Estados Unidos. Irán, por su parte, rechaza las afirmaciones de Washington y cuestiona que Estados Unidos pueda atribuirse el control de la estratégica ruta marítima.
¿Por qué es importante el estrecho de Ormuz?
El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán. Su importancia radica principalmente en el enorme volumen de petróleo y gas que atraviesa diariamente esta vía marítima.
Por esta razón, cualquier interrupción del tráfico podría afectar los mercados internacionales de energía, aumentar la incertidumbre económica y generar presión sobre los precios del petróleo.
La ubicación del estrecho también le otorga un enorme valor militar. Irán mantiene una posición estratégica en su costa norte, mientras Estados Unidos cuenta con presencia militar en la región.
Vence el plazo entre Estados Unidos e Irán
La nueva declaración de Trump coincide con el vencimiento, el 17 de agosto, del plazo de 60 días establecido por Estados Unidos e Irán dentro de un proceso para avanzar hacia el cese de las operaciones militares.
La falta de avances definitivos mantiene la tensión y aumenta la atención internacional sobre el estrecho de Ormuz.
Cualquier incidente relacionado con la navegación en esta zona podría tener consecuencias económicas y diplomáticas debido a la importancia que tiene para el comercio mundial de petróleo y gas.

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