El Ministerio de Salud de Irán confirmó que al menos 17 personas fallecieron y 115 resultaron heridas como consecuencia de los ataques aéreos ejecutados por Estados Unidos contra seis ciudades iraníes durante los días 8 y 9 de julio. La actualización del balance representa un incremento respecto al informe preliminar, que contabilizaba 14 víctimas mortales y 78 heridos.
El portavoz del Ministerio de Salud, Hosein Kermanpour, informó que los hospitales del país continúan atendiendo a los afectados por los bombardeos. Según explicó, se han realizado 14 intervenciones quirúrgicas, mientras que 102 pacientes recibieron el alta médica tras completar su tratamiento. Además, confirmó que entre las víctimas fatales se encuentra una mujer.
Hasta el momento, las autoridades iraníes no han precisado si la cifra oficial de fallecidos incluye a los militares reportados previamente por organismos de seguridad, por lo que el balance podría variar conforme avance la recopilación de información.
Los ataques fueron lanzados por Estados Unidos, que justificó la operación como respuesta a acciones atribuidas a Irán contra embarcaciones mercantes en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio internacional de petróleo. De acuerdo con el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), la ofensiva alcanzó cerca de 90 objetivos militares, incluyendo sistemas de defensa aérea, depósitos de misiles e infraestructura naval.
La operación se produjo pese a que desde el 17 de junio ambas partes mantenían una tregua. La reanudación de las acciones militares ha generado preocupación internacional por el riesgo de una nueva escalada en la región, especialmente debido a la importancia estratégica del Golfo Pérsico y del estrecho de Ormuz.
En el ámbito diplomático, el representante permanente de Irán ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Amir Saeid Iravani, solicitó al Consejo de Seguridad que adopte medidas para detener los ataques estadounidenses. El diplomático calificó la ofensiva como un acto ilegal y advirtió que Teherán podría dejar de cumplir los compromisos establecidos en el memorando de entendimiento firmado en junio si continúan las operaciones militares.
Iravani también reiteró que la responsabilidad sobre la seguridad y administración del estrecho de Ormuz corresponde exclusivamente a Irán, insistiendo en que la comunidad internacional debe intervenir para evitar un deterioro mayor de la situación.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró finalizada la tregua después de los incidentes registrados contra los buques mercantes. Aunque inicialmente descartó nuevas negociaciones, posteriormente señaló que Washington mantiene abierta la posibilidad de dialogar con Teherán para intentar reducir las tensiones, aunque sin restablecer por ahora un nuevo acuerdo de alto el fuego. La evolución del conflicto mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el impacto que podría tener sobre la estabilidad regional y el comercio mundial.

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