El ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Diosdado Cabello, afirmó que los avances para la reapertura de las embajadas de Venezuela y Estados Unidos tienen como objetivo central garantizar la protección y asistencia consular del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes se encuentran detenidos en territorio estadounidense bajo acusaciones de narcoterrorismo.
Durante una rueda de prensa del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), transmitida por el canal estatal VTV, Cabello señaló que la falta de representación diplomática venezolana en Estados Unidos impide que el Estado pueda velar directamente por la seguridad, salud y condiciones legales del mandatario y de la primera dama. Según explicó, actualmente solo cuentan con apoyo legal privado, ejercido por abogados que no son de nacionalidad venezolana.
El funcionario sostuvo que el reinicio de relaciones diplomáticas permitiría activar mecanismos consulares formales, indispensables para la atención integral de ciudadanos venezolanos detenidos en el exterior, especialmente cuando se trata del jefe de Estado. En ese contexto, destacó que la reapertura de las embajadas no solo responde a un tema político, sino a una necesidad humanitaria y jurídica.
El anuncio se produce después de que el Gobierno venezolano confirmara el inicio de un “proceso exploratorio de carácter diplomático” con Estados Unidos, orientado al restablecimiento de las misiones diplomáticas en ambos países. Este proceso también busca abordar lo que Caracas califica como el “secuestro” de Maduro y Flores, capturados el pasado 3 de enero durante una operación militar estadounidense en Caracas.
La administración venezolana, actualmente encabezada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, informó que una delegación del Departamento de Estado de EE. UU. ya se encuentra en Venezuela realizando evaluaciones técnicas y logísticas relacionadas con la reapertura de la embajada. Asimismo, se confirmó que una delegación de diplomáticos venezolanos viajará próximamente a Estados Unidos para cumplir funciones similares, aunque sin precisar fechas.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que Washington analiza seriamente la reinauguración de su embajada en Caracas, cerrada en 2019 tras la ruptura de relaciones bilaterales decretada por el propio Maduro. Desde entonces, los asuntos relacionados con Venezuela han sido gestionados desde la oficina estadounidense en Bogotá, lo que ha limitado la comunicación directa entre ambos gobiernos.

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