Daniel Noboa en la serenata quiteña de Carondelet

En las fiestas de Quito, el Ejecutivo anunció un homenaje propio para el martes 2 de diciembre de 2025, a las 10:00, en la Plaza de la Independencia, frente al Palacio de Carondelet.

Según la convocatoria difundida por el Ministerio de Gobierno, se espera la presencia de simpatizantes, aunque la lista de artistas aún no se hace pública. El acto llegará pocos días después de que el Municipio confirmara que este año no habría serenata conjunta.

Serenata en Carondelet por las fiestas de Quito

La serenata de este año no partirá del Municipio, pero sí tendrá como escenario el mismo corazón del Centro Histórico. La invitación anuncia un evento abierto en la Plaza de la Independencia, con el presidente en el balcón de Carondelet y militantes del movimiento ADN en la parte baja.

Convocatoria oficial y dudas sobre la cartelera

La ministra de Gobierno, Nataly Morillo, difundió la invitación a través de redes sociales, llamando a acompañar al presidente en el homenaje. Hasta el momento, ni Carondelet ni la Secretaría de Comunicación han detallado qué artistas estarán sobre el escenario, lo que mantiene la expectativa en la previa.

Por otro lado, el Gobierno busca capitalizar simbólicamente un espacio que, en años anteriores, compartía protocolo con el Municipio. Para los seguidores de Noboa, la serenata propia refuerza la imagen de un Ejecutivo cercano a la gente; para sus críticos, profundiza la brecha con la Alcaldía.

Contratación frenada y serenata municipal cancelada

El 26 de noviembre, el alcalde Pabel Muñoz confirmó que la serenata quiteña tradicional no se realizaría este 2025. Argumentó que el proceso de contratación fue observado por el Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop) y quedó detenido sin tiempo para corregirlo antes de las fiestas.

Muñoz insistió en que la decisión no responde a una ruptura política, sino a plazos administrativos que ya no se podían cumplir. Sin embargo, su anuncio alimentó la percepción de unas fiestas “apagadas” y abrió espacio para que el Ejecutivo moviera sus fichas con Daniel Noboa en la serenata quiteña de Carondelet como respuesta directa.

El papel del Sercop y las críticas a las obras

El alcalde explicó que las observaciones del Sercop impidieron avanzar con la contratación de artistas y logística para el evento en Carondelet, algo que ya había sido advertido por el Municipio días atrás. Paralelamente, cuestionó la falta de avances visibles del Gobierno en proyectos anunciados para la capital, como obras complementarias al Metro de Quito.

Mientras tanto, voces críticas desde el entorno gubernamental acusan improvisación municipal en la organización de las fiestas. La serenata impulsada por el Ejecutivo se lee así como un gesto político que intenta llenar el vacío simbólico dejado por la Alcaldía en una de las tradiciones más visibles del calendario quiteño.

Noboa y su agenda internacional

El evento en la Plaza de la Independencia se ubicará en una breve ventana dentro del calendario exterior del mandatario. Tras regresar de Estados Unidos, el presidente tiene previsto viajar del 3 al 11 de diciembre a Emiratos Árabes Unidos, España y Noruega, en una gira enfocada en inversiones y cooperación.

Para enero de 2026, la hoja de ruta incluye un período de vacaciones del 5 al 15, seguido por la participación en el Foro Económico Mundial, en Davos, del 19 al 22, y una visita oficial a Bélgica del 22 al 25. En ese contexto, Daniel Noboa en la serenata quiteña de Carondelet funciona también como un escaparate interno antes de una intensa agenda internacional.

Fiestas de Quito entre símbolos y cálculo político

La serenata propia del Gobierno se suma a un clima de fiestas marcado por menos eventos oficiales y más polémica. Parte de la ciudadanía reclama por la reducción de actividades, mientras otros miran con recelo la personalización de los homenajes alrededor del presidente.

Para los observadores, el pulso entre Municipio y Ejecutivo se juega tanto en el escenario institucional como en el simbólico. En medio de esta disputa, espacios como la Plaza de la Independencia y la propia serenata se convierten en tablero político, al tiempo que Quito celebra –con más ruido o con menos– un nuevo aniversario de su fundación.

Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *