La seguridad en Michoacán volvió a quedar en entredicho tras una serie de bloqueos carreteros realizados por civiles armados como reacción a un operativo dirigido a la captura de un presunto líder criminal. Este hecho reaviva las tensiones en un estado que durante años ha sido epicentro del enfrentamiento entre el crimen organizado y las fuerzas de seguridad de México.
Operativo desata bloqueos y quema de vehículos
La Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán informó que el operativo tenía como objetivo detener a un criminal prioritario. En respuesta, grupos armados realizaron bloqueos en las carreteras de La Piedad, Zamora y Pátzcuaro, donde también incendiaron vehículos para impedir el avance de las autoridades. Este tipo de acciones se ha convertido en una táctica recurrente de los cárteles cuando buscan evitar detenciones de alto nivel o obstaculizar el trabajo de las fuerzas de seguridad.
La dependencia estatal confirmó que la Guardia Civil actuó de manera inmediata para liberar las vialidades, y se reportó que dos presuntos implicados fueron abatidos durante los enfrentamientos. Sin embargo, no se reveló la identidad del líder criminal que era blanco del operativo.
Un estado marcado por la presencia del crimen organizado
Michoacán enfrenta desde hace años una compleja situación debido a la operación de grupos como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y La Nueva Familia Michoacana. Ambos han sido señalados por su alto nivel de violencia, capacidad de armamento y control territorial. En febrero, estas organizaciones fueron catalogadas como “grupos terroristas extranjeros” por el expresidente estadounidense Donald Trump, lo que subraya la gravedad de su actividad en la región.
El reciente incremento en la presencia de fuerzas federales también responde al asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido a inicios de noviembre. Este hecho desencadenó protestas tanto en el estado como en la Ciudad de México, donde ciudadanos exigieron justicia y mayor seguridad.
Nuevo liderazgo en seguridad y contexto político
Los bloqueos coinciden con la llegada de José Antonio Cruz como nuevo secretario de Seguridad Pública de Michoacán. Cruz, exmiembro de la fiscalía local y antiguo directivo de la Guardia Nacional, reemplazó a Juan Carlos Oseguera en medio de un clima de creciente violencia y presión social.
El asesinato de Carlos Manzo, quien era conocido por enfrentar directamente a criminales a bordo de patrullas e incluso en helicóptero, evidenció los riesgos que enfrentan autoridades locales en zonas dominadas por grupos criminales. Manzo había solicitado apoyo federal debido a las constantes amenazas y la intensificación del control delictivo en Uruapan.

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