El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó el traslado de los reos más peligrosos del país hacia la nueva Cárcel del Encuentro, ubicada en Santa Elena, y aseguró con firmeza que “se les acabó la fiesta” a quienes durante años controlaron redes criminales desde el interior de las prisiones ecuatorianas.
La medida forma parte del plan de seguridad impulsado por el presidente Daniel Noboa, que busca recuperar el control total del sistema penitenciario. Según Reimberg, este traslado representa un paso histórico en la lucha contra el crimen organizado, ya que por primera vez se traslada a los líderes delictivos a un centro de máxima seguridad diseñado para impedir toda forma de comunicación con el exterior.
Una cárcel de máxima seguridad en Santa Elena
La Cárcel del Encuentro se levanta en la comuna Juntas del Pacífico, en el sur de Santa Elena. El Gobierno destinó 52 millones de dólares para su construcción, convirtiéndola en una de las infraestructuras penitenciarias más seguras del país. Está diseñada para aislar completamente a los internos, con celdas individuales, bloqueadores de señal, cámaras de reconocimiento facial y vigilancia permanente.
El ministro explicó que los reclusos permanecerán en un régimen de control total, sin posibilidad de contacto ni comunicación entre ellos. “En este lugar no habrá privilegios ni oportunidades de seguir delinquiendo desde adentro”, afirmó.
Operativos de traslado bajo reserva
Por motivos de seguridad, el Ministerio del Interior no ha revelado detalles sobre el número de reos trasladados ni los horarios de los operativos. Reimberg indicó que el proceso se realiza con máxima reserva, en coordinación con unidades élite de la Policía Nacional, Fuerzas Armadas y personal del SNAI.
Fuentes oficiales confirmaron que los traslados ya comenzaron en Machala y Esmeraldas, donde se concentra parte de la población carcelaria vinculada a bandas delictivas. Los reos seleccionados han sido catalogados como altamente peligrosos y permanecerán incomunicados bajo estricta vigilancia.
Refuerzo de seguridad con personal en servicio pasivo
Reimberg también informó que el Gobierno prepara un proceso de contratación de policías y militares en servicio pasivo para reforzar el control del nuevo centro penitenciario. Aclaró que esta medida no afectará las pensiones del personal retirado y que solo espera la aprobación de la Asamblea Nacional.
“Contaremos con la experiencia de quienes han servido al país en las fuerzas del orden. Su conocimiento será clave para garantizar la seguridad en estos centros”, señaló el ministro.
El mensaje del Gobierno
Con el funcionamiento de la Cárcel del Encuentro, el Gobierno de Daniel Noboa busca enviar un mensaje firme: el Estado recupera su autoridad y no permitirá que las cárceles sigan siendo centros de poder criminal. Según Reimberg, la prioridad es devolver la paz al país y demostrar que ningún delincuente está por encima de la ley.

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