El testimonio de la ecuatoriana agredida por ICE en Nueva York

El testimonio de la ecuatoriana agredida por ICE en Nueva York

Mónica Moreta Galarza, una mujer ecuatoriana que emigró junto a su familia en busca de un mejor futuro, se convirtió en el rostro visible de una de las denuncias más graves contra el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE). Su historia, narrada con dolor y valentía, expone la crudeza de un sistema migratorio que, en muchos casos, deja de lado la dignidad y los derechos humanos de quienes buscan asilo.

El 20 de marzo de 2024, Mónica Moreta y su esposo, Rubén Abelardo Ortiz, asistieron a una audiencia en el edificio federal de Manhattan. La intención era solicitar una prórroga en el proceso de asilo, algo que la jueza había concedido, generando un momento de alivio y esperanza para la familia. Sin embargo, al salir del recinto, la situación cambió abruptamente.

Agentes de ICE los interceptaron sin previo aviso, empujándolos contra la pared y deteniendo a Ortiz sin explicación alguna. Para Mónica y sus hijos, que presenciaban la escena, lo que debía ser un paso hacia la estabilidad se convirtió en una pesadilla marcada por violencia y desesperación.

En su testimonio, Mónica relató que, al implorar por la liberación de su esposo, fue agredida por un oficial. Según sus declaraciones, el agente la tomó del cabello, la empujó al suelo y la arrastró hasta un cuarto en el que le ordenó callarse.

Le rogué, le imploré, le dije que me llevaran a mí en vez de a él. Solo quería abrazarlo, pero lo único que recibí fue violencia”, contó entre lágrimas. Sus hijos, testigos directos de la escena, también fueron intimidados con gritos de “¡cállate!”, generando un trauma emocional profundo.

Moreta aseguró que el dolor físico pasó a segundo plano frente a la impotencia de ver a sus hijos tratados “como si fueran animales”. Ella misma terminó con golpes en la cabeza, moretones en brazos y piernas, además de una huella psicológica que difícilmente podrá borrar.

La denuncia de Moreta no pasó desapercibida. El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) confirmó que el oficial implicado en el abuso fue destituido de su cargo. Este hecho, aunque representa un acto de justicia parcial, no devuelve a la familia la tranquilidad perdida ni resuelve la situación migratoria de Ortiz.

Por su parte, ICE comunicó que Rubén Abelardo Ortiz fue detenido por ingresar de forma irregular al país y que además enfrenta cargos en Nueva York por “asalto y obstrucción de una vía respiratoria”, producto de un arresto previo en junio de 2024.

Para Mónica, la agresión no solo significó un atentado contra su integridad, sino también contra la estabilidad emocional de sus hijos. “El dolor no era físico, era del alma, del corazón”, confesó.

La separación forzada, el miedo y la incertidumbre se convirtieron en parte de la rutina diaria de la familia. Ella describe su mayor anhelo como un sueño simple: “Ver a mis hijos y a mi familia juntos, felices, sin preocupación”.

El caso de Mónica Moreta expone la realidad de miles de migrantes que enfrentan procedimientos arbitrarios y violencia institucional en su intento de buscar refugio en Estados Unidos. Su testimonio, difundido por Telemundo y replicado por diversos medios internacionales, se ha convertido en un símbolo de resistencia frente a los abusos de poder.

La ecuatoriana también expresó un mensaje dirigido al oficial que la agredió:
Todos somos humanos. Tal vez él tiene una madre, una hermana o hijos. No quisiera que a alguien de su familia la traten como nos trataron a nosotros”.

Organizaciones de derechos humanos y colectivos de migrantes en Nueva York han condenado lo ocurrido, exigiendo mayor transparencia y control en los procedimientos de ICE. Argumentan que este tipo de hechos no son aislados, sino parte de una problemática estructural que criminaliza la migración y deshumaniza a las familias.

El caso también ha generado solidaridad desde la comunidad ecuatoriana en el extranjero, que pide al gobierno de Ecuador apoyo consular más firme para proteger a sus ciudadanos en situaciones similares.

Comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *