La madrugada del 15 de agosto de 2025, la ciudad de Daule, en la provincia del Guayas, fue escenario de uno de los golpes más contundentes contra el crimen organizado en lo que va del año. El operativo Apolo 3.0, desarrollado por la Policía Nacional del Ecuador con el apoyo del Ministerio del Interior, desmanteló una estructura vinculada a la banda delictiva Las Águilas, dejando al descubierto una serie de hallazgos que sorprendieron a las autoridades y a la opinión pública.
Un despliegue masivo de fuerza pública
Desde las primeras horas de la madrugada, 200 uniformados altamente capacitados se movilizaron para ejecutar 18 allanamientos simultáneos en los cantones Daule, Playas y Naranjal, en la provincia del Guayas, así como en Jujan (Los Ríos). Estas acciones coordinadas buscaban neutralizar a una red que operaba con alto poder de fuego y sofisticados mecanismos de vigilancia.
La logística incluyó unidades tácticas, equipos de inteligencia, personal de criminalística y agentes de antinarcóticos, lo que permitió ejecutar las operaciones con precisión y sin bajas en las filas policiales.
Los hallazgos: armas, droga y símbolos criminales
En el transcurso de los allanamientos, las autoridades encontraron una máscara con el rostro del narcotraficante colombiano Pablo Escobar, un objeto que, según investigadores, podría simbolizar la admiración de los líderes de esta red por figuras del crimen organizado internacional.
Además, se decomisaron:
- 520 gramos de sustancias sujetas a fiscalización (presuntamente cocaína y marihuana).
- Once armas de fuego de diferentes calibres, entre ellas pistolas semiautomáticas, revólveres y escopetas.
- 84 cartuchos de munición.
- 24 teléfonos móviles, presumiblemente utilizados para coordinar actividades ilícitas.
- Cuatro cámaras de videovigilancia y dos cámaras digitales con grabaciones que serían clave para las investigaciones.
- Documentación y objetos de interés que, según la Policía, servirán para rastrear la ruta del dinero y las conexiones de esta organización.
Dinero oculto y caletas en zonas residenciales
Uno de los descubrimientos más llamativos fue la localización de caletas —escondites adaptados para ocultar dinero, armas y drogas— dentro de inmuebles situados en urbanizaciones privadas de La Aurora, una zona de alto crecimiento urbanístico en Daule.
Entre las viviendas registradas se encontró la residencia de Yomaira C., cabo primera de la Policía Nacional en servicio activo, quien fue aprehendida bajo sospecha de colaborar con la estructura criminal. Según fuentes internas, la funcionaria habría facilitado información y protección a cambio de beneficios económicos.
Una organización con estructura militarizada
Las investigaciones preliminares apuntan a que Las Águilas mantenían una organización jerárquica, con funciones específicas para cada miembro: logística, distribución de droga, control de territorio, seguridad y comunicación interna. La presencia de equipos de videovigilancia en varios de los puntos allanados evidencia que buscaban anticipar los movimientos policiales.
Este nivel de organización, sumado al arsenal encontrado, indica que el grupo estaba preparado para sostener enfrentamientos armados y expandir su influencia en distintos sectores de la provincia del Guayas.
Conexiones con otros grupos criminales
Fuentes cercanas a la investigación señalan que Las Águilas tendrían vínculos operativos con bandas de mayor alcance como Los Choneros y Los Lobos, actuando como brazo operativo para el control de microtráfico y extorsiones en sectores estratégicos. La máscara de Pablo Escobar hallada en uno de los domicilios refuerza la hipótesis de que adoptaban símbolos de poder del narcotráfico internacional para intimidar a sus rivales y fortalecer la cohesión interna.
Impacto en la seguridad local
El operativo Apolo 3.0 no solo representa un golpe a la estructura de Las Águilas, sino también un mensaje claro de que el Estado mantiene la capacidad de actuar con fuerza y coordinación. Sin embargo, expertos en seguridad advierten que este tipo de organizaciones tienden a regenerarse si no se mantienen acciones sostenidas de inteligencia, control territorial y programas de prevención social.
Los barrios donde operaban los detenidos se habían visto afectados por incrementos en el índice de homicidios, robos y extorsiones, generando un clima de temor entre los residentes. La detención de 19 personas, incluidos presuntos líderes y operadores clave, podría representar una disminución temporal de la violencia, pero no garantiza la erradicación total del fenómeno.
La investigación continúa
El Ministerio del Interior confirmó que la Fiscalía lleva adelante procesos judiciales contra los aprehendidos por delitos de tráfico ilícito de drogas, tenencia y porte ilegal de armas, asociación ilícita y delincuencia organizada.
Las pruebas recopiladas, incluidas grabaciones, teléfonos incautados y documentación, serán sometidas a peritajes especializados para determinar el alcance de la red, sus rutas de abastecimiento y sus vínculos con otras estructuras delictivas.
Reacción ciudadana y expectativas
En redes sociales, residentes de Daule y Playas han expresado alivio y respaldo a las autoridades por esta acción, aunque también manifestaron preocupación por posibles represalias. Las autoridades, por su parte, han reforzado patrullajes en las zonas intervenidas y han hecho un llamado a la denuncia ciudadana como herramienta clave para sostener la lucha contra el crimen organizado

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