El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) ha tomado una decisión contundente: Erika Macías Cuenca, cuñada del peligroso narcotraficante José Adolfo Macías Villamar, conocido como alias ‘Fito’, ha sido separada de su cargo como Coordinadora de Talento Humano del Hospital General de Manta, tras revelaciones que la vinculan directamente con una red de corrupción e infiltración institucional operada por el crimen organizado.
¿Quién es Erika Macías Cuenca y cuál era su rol dentro del hospital del IESS en Manta?
Erika Macías Cuenca, hermana de la esposa del líder de la banda criminal Los Choneros, ocupaba un cargo estratégico dentro del sistema hospitalario público. Desde su rol en Talento Humano, tenía acceso a información privilegiada, decisiones de contratación, manejo de personal y, según reportes, influía en la asignación de contratos millonarios vinculados a servicios de limpieza, vigilancia y mantenimiento hospitalario.
Esta posición no solo le otorgaba poder administrativo, sino que servía como puerta de entrada para los intereses del narcotráfico en el sistema de salud pública ecuatoriano. La red criminal, liderada por Fito, habría encontrado en este hospital una estructura ideal para mover recursos, facilitar el acceso a servicios sin control y posicionar a aliados dentro de la nómina institucional.
Desvinculación inmediata tras denuncia pública
El despido de Erika Macías se dio de forma inmediata luego de que el medio digital La Posta expusiera que era parte clave del entramado criminal de alias Fito. La publicación detalló cómo el hospital era utilizado como brazo logístico de la organización criminal. Apenas unas horas después de la denuncia, el IESS emitió un memorando con la desvinculación oficial, que también incluyó al gerente del hospital, Danilo Calderón, quien habría facilitado o encubierto las operaciones irregulares.
Ambos funcionarios fueron cesados bajo la figura de nombramiento libre y remoción directa, mecanismo legal que permite al Estado retirar a funcionarios sin proceso previo cuando se detectan indicios de corrupción o conflictos de interés.
Manabí, zona estratégica para Los Choneros
El Hospital General de Manta, ubicado en la provincia de Manabí, no es un lugar cualquiera. Este territorio ha sido identificado por las autoridades como una zona de fuerte influencia de Los Choneros, donde la organización ha infiltrado estructuras municipales, policiales y de salud. Tener a Erika Macías en un cargo clave en este hospital permitía a la red narcotraficante:
- Favorecer contratos con empresas aliadas.
- Brindar atención médica privada y prioritaria a miembros del grupo criminal.
- Evitar auditorías y controles internos.
- Utilizar recursos públicos para fines ilícitos.
IESS y Contraloría activan investigaciones internas
Frente a esta grave denuncia, el IESS confirmó a través de un comunicado que se están desarrollando investigaciones internas sobre las contrataciones, movimientos administrativos y manejo presupuestario durante la gestión de Macías Cuenca. Además, la Contraloría General del Estado ha solicitado los informes correspondientes para verificar si hubo irregularidades en la contratación y ejecución de servicios en el hospital.
Las autoridades han enfatizado que se trata de una limpieza institucional urgente ante la evidencia de que las mafias del crimen organizado han comenzado a capturar instituciones públicas para blanquear dinero y consolidar su influencia en sectores estratégicos como la salud.
La familia de Fito, bajo la lupa por lavado de activos
Este escándalo se suma al caso de Yandry Macías Villamar, hermano de alias Fito, quien fue detenido en junio junto a otros miembros de su familia por presunto lavado de activos. Según la Fiscalía, Yandry Macías trabajaba como especialista en tecnología en la empresa municipal de movilidad de Manta, pero en realidad ejercía el control total de la institución, facilitando el tráfico de drogas, armas y cobranzas ilegales de multas.
El actual ministro del Interior, John Reimberg, ha sido enfático en afirmar que las investigaciones continuarán, ya que existen varios familiares y aliados cercanos a Fito posicionados en diferentes cargos públicos dentro de la provincia, lo cual representa un riesgo real para la seguridad institucional y la lucha contra el crimen organizado.
Los Choneros: poder, corrupción y estado paralelo
La estructura criminal de Los Choneros, encabezada por alias Fito, no se limita al tráfico de drogas. Su verdadero poder radica en la infiltración de instituciones del Estado ecuatoriano. Desde municipios, empresas públicas, cuerpos policiales, y ahora también hospitales, han logrado crear una red paralela de poder que garantiza impunidad, recursos y control territorial.
Los informes de inteligencia detallan que Fito habría utilizado sus nexos familiares y políticos para construir una red de testaferros y funcionarios leales, capaces de mover dinero, otorgar favores, proteger a sus aliados y evadir la justicia. Erika Macías Cuenca habría sido una pieza estratégica en este ajedrez de corrupción, y su salida representa solo el inicio de una purga institucional necesaria.
Reacción ciudadana y pedido de transparencia
Diversos sectores ciudadanos y organizaciones sociales han pedido a las autoridades transparencia total en las investigaciones y que se revele la lista completa de funcionarios públicos vinculados directa o indirectamente con la red de Fito. La ciudadanía exige que se castigue con todo el peso de la ley a los responsables, y que se inicien procesos de auditoría permanente en las instituciones de la provincia de Manabí, donde se presume que la influencia de Los Choneros continúa vigente.

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