Así fue capturado alias Fito escondido en un subterráneo

Un operativo de inteligencia reveló el escondite subterráneo de alias Fito

La captura de José Adolfo Macías Villamar, conocido como alias Fito, líder de la organización criminal Los Choneros, marcó un hito en la lucha contra el crimen organizado en Ecuador. Tras 10 horas de una intensa operación militar y policial, las fuerzas del orden lograron localizarlo oculto en un subterráneo camuflado bajo una vivienda en el límite entre Manta y Montecristi, en la provincia de Manabí.

Este operativo no fue fruto del azar, sino de un meticuloso trabajo de inteligencia militar que involucró tecnología de punta, estrategias de infiltración y coordinación interinstitucional. Según informaron los ministros del Interior y Defensa, el escondite subterráneo estaba cuidadosamente diseñado para ocultar al narcotraficante más buscado del país.

El subterráneo: un refugio adaptado para el capo

Las imágenes obtenidas por medios de comunicación revelan que el subterráneo donde se ocultaba alias Fito contaba con una escalera negra de acceso, aire acondicionado, refrigeradora y una fuente de luz conectada de manera irregular al sistema eléctrico. Este refugio fue cuidadosamente acondicionado para permitirle al capo vivir durante días, semanas o incluso meses sin ser detectado.

Para ingresar al lugar, los uniformados debieron remover una tapa de concreto de 50 centímetros. En el interior había dos colchones azules, lo que indica que no estaba solo. El acceso oculto fue descubierto gracias a tecnología de escaneo de paredes y el uso de una retroexcavadora, la cual permitió romper el doble fondo que ocultaba el búnker.

Detención y traslado a La Roca: máxima seguridad para el líder de Los Choneros

La captura se realizó pasadas las 21:00 horas, y cerca de las 22:00 alias Fito fue trasladado en un avión de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE). A su llegada, fue rápidamente subido a una tanqueta militar que lo transportó hasta La Roca, la cárcel de máxima seguridad del país.

Este traslado relámpago tenía como objetivo evitar cualquier intento de rescate o sabotaje, dada la influencia que el líder de Los Choneros tiene en diversas cárceles del país.

Una red criminal que trasciende generaciones y estructuras

Alias Fito no solo era el rostro visible de Los Choneros, sino el eje de una estructura criminal financiera cuidadosamente elaborada. El operativo Blanqueo Fito, ejecutado el 2 de junio de 2025, sacó a la luz una red que operaba lavando activos producto del narcotráfico.

Según las investigaciones, Macías Villamar utilizó tres esquemas familiares para mover más de USD 13 millones dentro del sistema financiero ecuatoriano. Su red incluía a su hermano Yandri Macías Villamar, su pareja Verónica B., sus padres y otros parientes cercanos. Ellos crearon empresas de fachada que les permitieron adquirir 104 vehículos y 46 bienes inmuebles en distintas provincias del país.

Empresas vinculadas al SNAI: corrupción institucional bajo investigación

Uno de los hallazgos más alarmantes del caso es que al menos una de las empresas creadas por los familiares de alias Fito habría tenido contratos con el Servicio Nacional de Atención a Privados de Libertad (SNAI), según lo confirmó el ministro del Interior, John Reimberg.

Este hecho evidencia un grado de corrupción institucional que facilitó la consolidación del poder de Fito dentro y fuera de los centros penitenciarios. Desde la cárcel, el líder de Los Choneros seguía coordinando extorsiones, asesinatos y tráfico de drogas, lo que demuestra el nivel de penetración de su organización en la vida pública ecuatoriana.

Los otros detenidos: antecedentes penales y participación activa

Durante el allanamiento también fueron capturados cuatro individuos más, uno de los cuales tiene antecedentes por asesinato, tenencia ilegal de armas y robo. Estas personas serían parte del equipo de seguridad o logística de Fito y se encargaban de resguardar el subterráneo y facilitar su estadía clandestina.

Impacto de la captura en la estructura de Los Choneros

La detención de alias Fito representa un duro golpe para la estructura criminal de Los Choneros. Sin embargo, expertos en seguridad señalan que su organización es jerárquica y descentralizada, lo que podría permitir que otros miembros tomen el control de las operaciones en su ausencia.

Por ello, las autoridades han desplegado un plan de contingencia para monitorear las cárceles y zonas controladas por la banda, con el objetivo de prevenir represalias o desestabilización en el sistema penitenciario.

El perfil de alias Fito: de microtraficante a jefe narco internacional

José Adolfo Macías Villamar nació en Manabí y comenzó su carrera delictiva como microtraficante en los años 90. Con el paso del tiempo, ascendió dentro del mundo criminal hasta convertirse en el principal líder de Los Choneros, una de las organizaciones más peligrosas del país, con vínculos internacionales en Colombia, México y Estados Unidos.

Durante años operó desde distintas cárceles del país, aprovechando vacíos de control, corrupción y violencia institucional. Su organización se diversificó en múltiples actividades ilegales, como el tráfico de armas, extorsión, sicariato y lavado de dinero.

Reacciones oficiales y expectativas judiciales

Las autoridades han declarado que alias Fito enfrentará nuevos procesos penales que se sumarán a sus condenas anteriores. Se espera que en los próximos días se revele más información sobre las conexiones políticas, empresariales y policiales que facilitaron su fuga y ocultamiento.

El Gobierno ha ratificado su compromiso con la reforma del sistema carcelario y judicial, mientras continúa el cerco contra organizaciones narcodelictivas que operan en territorio ecuatoriano.

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